Demandas

ICE arrestó a este inmigrante porque Chicago dijo que era un pandillero, pero la ciudad admite ahora que se equivocó

Wilmer Catalán Ramírez, un indocumentado con lesión cerebral, se encuentra en un centro de detención desde marzo luego que las autoridades migratorias fueran a su casa porque su nombre estaba en una lista de pandilleros de Chicago. La ciudad ha llegado a un acuerdo reconociendo que no tenía antecedentes penales, pero no le ofrece compensación económica.
7 Dic 2017 – 1:25 PM EST

CHICAGO, Illinois. La ciudad de Chicago admitió que el inmigrante indocumentado Wilmer Catalán Ramírez, detenido desde marzo por agentes de inmigración y quien se encuentra recluido en un centro de detención en McHenry, Illinois, fue incluido erróneamente en un banco de datos de miembros de pandillas.

Como parte de un arreglo extrajudicial, que puso fin a una demanda de violación de los derechos civiles presentada por los abogados de Catalán contra la policía de Chicago, el Servicio de Inmigración y control de Aduanas (ICE) y el condado de McHenry, la ciudad accedió a borrar su nombre de la base de datos y aclarar que el detenido no tenía antecedentes penales y no era pandillero. El acuerdo no supone ninguna compesación económica por el error.

Catalán, de 31 años de edad y de origen guatemalteco, fue detenido el pasado 27 de marzo cuando seis agentes de ICE irrumpieron en su casa en el Barrio de Las Empacadoras, al oeste de la ciudad, sin una orden judicial.

Al haber sido colocado en esta base de datos de pandillas, creada por la policía, Wilmer fue despojado de cualquier protección de privacidad que tiene Chicago como ciudad santuario.

Chicago tiene una ordenanza que prohíbe a policías de la ciudad compartir información con ICE, a menos de que exista una orden judicial criminal pendiente, una persona haya sido condenada por un delito grave en cualquier tribunal de jurisdicción competente o haya sido identificada como pandillero conocido, ya sea en la base de datos de una agencia policial o por su propia admisión.

De acuerdo con la demanda presentada en mayo pasado por la defensa, Wilmer nunca fue informado de que estaba en esta lista, ni se le permitió impugnar su colocación en la misma.

La defensa además alegó que durante la detención de Catalán, los agentes de ICE le golpearon la cabeza contra el suelo, lo que exacerbó una lesión cerebral que padece y le hizo comenzar a perder la vista en su ojo izquierdo.

En enero pasado, el inmigrante salía de un restaurante cuando fue herido de bala desde un automóvil en movimiento. Catalán recibió disparos en la cabeza, el hombro y la espalda y desde entonces sufre de parálisis parcial en su cuerpo.

Además, grupos de activistas habían señalado que el inmigrante no había recibido la atención médica adecuada en el tiempo que lleva en el centro de detención.

"Me ha sido muy difícil por la parálisis que estoy sufriendo. Aquí en esta cárcel hay muchas injusticias contra de nosotros los hispanos", dijo Catalán desde el centro de detención en McHenry a Univision Noticias.

Celene Adame, esposa de Wilmer, consideró la decisión de la ciudad como un pequeño milagro.

"Me puse a llorar porque hemos estado esperando tanto esta noticia. Mi esposo está desesperado, quiere salir lo más pronto posible", dijo Adame.

Apoyo para su visa

Su defensa y miembros de la Organización de Comunidades Unidas en Contra de las deportaciones informaron que la ciudad enviará una carta a las autoridades migratorias dando su apoyo al pedido de visa U presentado por Catalán.

Este tipo de visa se otorga a las víctimas de ciertos crímenes que han sufrido abuso físico o mental y brindan ayuda a las agencias de orden público y oficiales gubernamentales en la investigación o prosecución de actividades criminales.

Según pudo conocer Univision Noticias este acuerdo tiene que ser formalizado por una jueza federal el próximo 13 de diciembre.

Por su parte, Xanat Sobrevilla, integrante de Comunidades Unidas contra las Deportaciones (OCAD), informó que Catalán sigue detenido, a la espera de noticias sobre su posible libertad bajo fianza.

"Lamentablemente, una vez que miembros de la comunidad caen en manos de agentes de inmigración nunca se sabe cuándo los veremos nuevamente", agregó Sobrevilla.

Esta organización ha denunciado errores en los datos y ha pedido que se examinen a fondo los archivos de la policía. Un estudio divulgado esta semana por OCAD indica que el banco de datos llamado CLEAR tiene fichadas a 65,000 personas, de las cuales 96% son afroamericanos y latinos identificados como potenciales pandilleros.

Con información de Enrique García Fuentes.

"No a la separación de familias inmigrantes", se escucha desde Chicago en la marcha por el Día del Trabajo

Loading
Cargando galería
Publicidad