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Leticia Guzmán, aquí en su salón de clases en Basalt High School, fue reconocida como la Maestra del Año de Colorado en 2016.

La maestra que aprendió español para hacerles justicia a su madre y a sus estudiantes inmigrantes

La maestra que aprendió español para hacerles justicia a su madre y a sus estudiantes inmigrantes

Leticia Guzmán es mexicana pero sus padres no quisieron que aprendiera el idioma por el que ellos fueron discriminados. Años después Leticia se convirtió en una maestra que apuesta a que sus alumnos aprendan inglés sin descartar su lengua materna. Este martes es parte del reconocimiento de Barack Obama a los mejores maestros del país.

Leticia Guzmán, aquí en su salón de clases en Basal...
Leticia Guzmán, aquí en su salón de clases en Basalt High School, fue reconocida como la Maestra del Año de Colorado en 2016.

Leticia Guzmán Ingram habla despacio el español. Ella es hija de mexicanos pero creció en un mundo en inglés. La vida, a veces, es un círculo. Leticia se hizo maestra de inglés y años después aprendió el idioma familiar por el que sus padres sufrieron mientras crecían en Texas.

Aprendió el español por ella, por su familia y también por sus alumnos, muchos de ellos inmigrantes recién llegados a un país en el que la vida se construye primordialmente en inglés.

El español es su misión diaria. Lo habla y se toma el tiempo necesario para encontrar la palabra o el pensamiento preciso que le permite expresarse en la lengua de su familia. No conoce eso de darse por vencida.

“Pienso que es muy importante aprender la lengua de su cultura porque es un pedazo de su vida, es su alma. Mucho antes, una de mis directoras me dijo, ‘No eres mexicano cuando no hablas español’. No es verdad. Eres latino, no importa si hablas poquito o mucho español".

Así piensa Leticia, una de las maestras invitadas a la ceremonia del Maestro del Año, reconocimiento que el presidente Barack Obama les da este martes a los educadores en el marco de la Semana de Apreciación al Maestro en Estados Unidos.

“Cuando mi mamá estaba chiquita, cuando ella hablaba español en su escuela enfrentaba muchos problemas. Una maestra la hizo arrodillar en un felpudo (una alfombra áspera), aunque ella lloraba porque le dolían las rodillas, porque no quería que mi mamá hablara español”, relata Leticia.

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Esas experiencias, la de su madre en la escuela y la de ella creciendo ausente de ese idioma aunque su entorno fuera hispano, la motivaron a convertirse en maestra especializada en el desarrollo del inglés (English Language Development o ELD, por sus siglas en inglés) para que sus estudiantes no le teman a ese idioma y puedan progresar académica y personalmente en la escuela.

Leticia da clases en Basalt High School, una escuela en Colorado que en los últimos años ha recibido muchos estudiantes que han llegado sin saber inglés o con escaso conocimiento del idioma. Poder saber español, siente Leticia, le permite conectar aún más con sus estudiantes de secundaria.

“El año pasado estudié español en América Central. Estuve en Nicaragua con mi hijo por un mes y vivimos con una familia nicaragüense. Ahora practico el español con mis estudiantes”, explica.

“Es difícil aprender otra lengua, mis estudiantes lo saben y cuando tienen problemas en su proceso, ellos dicen que ‘la Sra. Ingram también está aprendiendo’”, sostiene quien apuesta al poder de esa empatía para motivar a sus alumnos.

Muchos de los estudiantes de Leticia vienen de México y El Salvador y otros provienen de países como Honduras y Ecuador.

Por eso, mientras ella les enseña inglés, Leticia considera importante atender sus dudas en español, explicarles algún concepto que no entiendan y sobre todo, hablar con ellos.

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“Vivo impresionada de lo duro que todos trabajan. Muchos vienen de El Salvador, donde hay mucha guerra, y ellos vienen a Estados Unidos porque necesitan más oportunidades de educación. Muchos van a escuela y al salir deben ir a trabajar hasta muy tarde para luego levantarse muy temprano para asistir a clases”, cuenta a quien le enorgullece especialmente que muchos están por graduarse y van rumbo a la universidad.

El estado de Colorado reconoció a Leticia en 2016 como la “Maestra del Año” y por eso hoy es parte del reconocimiento que les hace Obama a los educadores en Estados Unidos. Y aunque está emocionde vivir este momento, Leticia vive para que sus estudiantes y sus familias tengan un apoyo en ella.

“Mis estudiantes son especiales y sus historias son muy fuertes. Soy maestra porque quiero cambiar vidas, porque quiero ayudarlos a tener lo más importante: la educación. Necesito ser su modelo así como ellos son mi modelo”, reflexiona.

Leticia inevitablemente se acuerda de los malos ratos que pasaron sus padres, de aquella maestra que humilló a su madre, de su abuela mexicana que se abrió paso en EEUU y de lo que ella misma ha pasado por reivindicar su identidad como mexicana y como hispana a través del idioma.

“Vivo orgullosa de ser mexicana y latina, y quiero aprender español. No quiero que nadie se sienta avergonzado de quienes eran o de donde vienen. ‘It doesn’t matter’ si hablas mucho o poco español porque todos somos latinos y debemos sentirnos orgullosos de eso”, expresa.

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Leticia se despide diciendo lo orgullosa que está su madre de cómo ha logrado abrirse paso en un mundo en el que saber español e inglés es una fortaleza y un valor que se persigue.

Su madre es su inspiración, dice, y por eso les asegura a sus estudiantes que no importante de qué país vengan o qué lengua sepan, todos tienen historias.

“Y todas sus historias son importantes para mí”.

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