Ali Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989, fallece tras casi cinco décadas al frente de una teocracia marcada por la represión y la retórica antioccidental.
Nacido en Mashhad en 1939, estudió el
islam y participó en la revolución contra el
Sha, llegando a ser presidente antes de asumir la máxima autoridad del país tras la
muerte de Jomeini. Su liderazgo conservador generó controversias sobre derechos humanos y libertades civiles.