Después de pasar más de cuatro meses en la frontera de Nuevo Laredo, México, estas tres mujeres pudieron cumplir su objetivo de llegar a Chicago junto a sus hijos en busca de seguridad y una mejor vida. Estas madres aseguran que sus esposos fueron blanco de amenazas y que eso los obligó a abandonar sus hogares. Ahora esperan ser llamados para presentar su caso ante una corte de inmigración donde se decidirá su solicitud de asilo.
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