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Noticias nmas univisión llegó hasta tapachula, méxico, para hablar con ricardo andrade, quien fue testigo del homicidio del cubano gerardo lunas campos en texas. Inicialmente, ice dijo que los agentes intervinieron cuando lunas campos intentó suicidarse, pero en exclusiva, andrade le cuenta a vilma tarazona que luna campos estaba esposado y rogaba que le dieran sus medicinas para el asma.
Quedaron toda esa placa. Ricardo andrade fue uno de calificada como homicidio del cubano geraldo luna campos dentro del centro de detención de montana, en texas.
Lo localizamos en tapachula, méxico, a donde fue deportado y hablé con él en exclusiva. A mí me expulsan a méxico porque yo era uno de los testigos que estaba ahí.
Estamos viendo a todos los testigos para ellos cubrirse las espaldas ellos mismos y decide que él se mató. El departamento de seguridad interna dijo que lunas campos murió en un forcejeo con los guardias que intervinieron para evitar que él se quitara la vida.
Andrade dice que eso no es cierto. No, gerardo no murió por eso.
Ellos fueron los que lo mataron, porque ellos lo empezaron a asfixiar. Ve?
Porque él estaba pegando gritos diciéndole me estás asfixiando, me estás asfixiando. Y cuando gerardo dijo que él sufría de asma, este de ahí no se escuchó más la voz de él y él no se mató.
Ellos lo cuenta que el cubano estaba pidiendo sus medicamentos para el asma. Gerardo empezó a pegar gritos diciéndole que él quiere su medicamento, que porque no le da sus medicamentos y gerardo medicamento, quiero mi medicamento.
Ahora ahí se le meten los oficiales, se le meten dos oficiales, este para dentro de la celda y comienzan con él a forcejear con él. Dice que todo sucedió muy rápido.
En lo que gerardo dijo que sufría de asma, ellos empezaron a escuchar como que él le está dando como una convulsión o algo, pues se escuchaba como él le daba patadas a las paredes y se escuchaban hasta las esposas pegando en el piso. Ricardo andrade asegura que lunas campos estaba esposado.
Y ahí nosotros mismos nos celda cerrada. De ahí me dice no, mira, le quitaron las esposas, lo tenían esposado.
Andrade cuenta que cuando lunas campos dejó de respirar, se dieron cuenta de lo que había sucedido. Empezamos a comunicarnos entre nosotros mismos.
Nos lo mataron, lo mataron, lo mataron. Y nosotros empezamos a decirle.
Asesinos, asesino! Se está poniendo su medicamento.
Este. Por qué lo van a matar?
Asesino! Ricardo andrade recuerda que desde ese momento todo cambió para los detenidos.
Todo el mundo ahí quedó encontrado malo. Uno no podía dormir.
Bueno, esa noche no podíamos dormir porque cerrábamos los ojos y escuchábamos los gritos de él como pegaba gritos él y cómo pedía auxilio. Ve?
Y uno atento de que ya uno tenía miedo, de que ya uno tenía nervios ya, de que a lo mejor el día de mañana