Desde que comenzó la pandemia, más de 100,000 personas se han infectado en las cárceles del país y más de 700 reclusos y agentes correccionales han muerto. Javier Reyes, quien recientemente fue liberado de una prisión en Louisiana, asegura que temió por su vida porque no les proporcionaron mascarillas ni artículos de limpieza. Esta historia es parte del proyecto
'Segunda Oportunidad'.