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Y su asistente y una persona en tierra resultaron heridos. Bueno, en estados unidos la mezcla de culturas es parte de la vida cotidiana.
Eso lo calles, en los restaurantes y, por supuesto, también en las familias. Aquí en los ángeles una pareja refleja esa fusión.
Ella es salvadoreña y él es mexicano y llevan más de tres décadas compartiendo vida entre dos culturas. Pedro ultreras habló con este matrimonio entre llevan 33 años de matrimonio.
Ella, salvadoreña, el mexicano, y todavía se miran como si se acabaran de conocer. Él fue el mejor regalo que dios me dio.
Vivir juntos significó aprender uno del otro. Sus grandes diferencias se daban en la cocina.
El balance yo creo que se se conocieron en un trabajo en los ángeles. Omar estaba recién llegado de méxico.
Ella era su jefa. El idioma.
Los unió, pero no siempre fue el mismo español. Cuando nació nuestro primer baby, o sea, la pacha, la pacha que es la pacha, el biberón o biberón, el cuchumbo, que es, que es el cuchumbo, o sea la charolita, una bandeja.
En la cocina, lorena aprendió a combinar dos gastronomías experimentar entre la salvadoreña y la mexicana. Que es lo que hago, es una.
Fusión de cómo se prepara, digamos, los chiles rellenos, pero lo hago con infusión de el salvador y méxico. Omar, por su parte, se enamoró de una tierra que no era en el corazón no se manda, no se manda, no ve fronteras, no ve países, no distingue.
Sus hijos. Dos varones y una hija aman ambos países, pero se inclinan más por la tierra del tequila y el mariachi.
Se sienten más mexicanos en ese lado ganó más méxico. Fuera de la casa de lorena y omar, también se siente la unión, como en este restaurante salvadoreño de los ángeles, donde los platillos mexicanos tienen su propio espacio.
En el tenemos el aguachile en cuanto es lo que es este, los mariscos, las chilaquiles, los tacos. Y cómo no , ofrecerlos, dice la gerente.
Sí, de esos clientes depende el negocio. La mayoría son mexicanos.
La mayoría de los clientes. La mayoría de clientes son mexicanos.
A cuatro. El coco, muchacho.
Y esa mezcla no queda solo en las casas o los restaurantes. Sale hacia las calles.
Si bien este lugar se le conoce como el corredor salvadoreño en los ángeles, aquí llega gente de todo centroamérica, honduras, guatemala, el salvador, incluyendo méxico. Y es que ellos, todos, se ven como una que cuando dos culturas se mezclan, algo se pierde, pero no en los ángeles, ya sea en la mesa de lorena y omar, en que se ve es otra cosa.
Cuando se mezclan se vive mejor. En los