Costa Rica recibió el segundo grupo de
migrantes deportados por
Estados Unidos como parte de un acuerdo firmado en marzo para su traslado a un t
ercer país. Organizaciones de derechos humanos han cuestionado el trato que reciben estas personas y la falta de información sobre su situación legal, lo que ha generado preocupación internacional y llamados a mayor transparencia en el proceso migratorio.