Las investigaciones revelan que los
dos adolescentes responsables del tiroteo en el
centro islámico de San Diego se
conocieron en Internet, donde intercambiaron ideas extremistas. El año pasado,
la policía investigó a uno de ellos por
retórica neonazi, pero el caso no justificó un arresto.
Los jóvenes ingresaron armados a la mezquita el lunes 18 de mayo, mataron a tres personas y posteriormente fallecieron en un aparente caso de homicidio-suicidio.