El caos se apodera de los aeropuertos del país durante la temporada de Spring Break debido al prolongado
cierre de Gobierno que
mantiene a los agentes federales sin salario. En terminales como el
Intercontinental George Bush de Houston,
las filas recorren tres niveles del edificio, obligando a los
viajeros a llegar con extrema anticipación. Mientras el Congreso no logre un acuerdo para financiar el Departamento de Seguridad Nacional, las autoridades locales advierten que
la falta de personal y el estrés operativo seguirán colapsando el sistema de transporte.