Defensores de
derechos civiles expresan su preocupación ante el posible
impacto en la privacidad y el riesgo de errores con el
nuevo sistema de identificación de ICE. Expertos señalan que el crecimiento de estas
capacidades tecnológicas podría fomentar la
vigilancia masiva en
espacios públicos como autobuses o estadios, además de reducir la
transparencia sobre el uso y
manejo compartido de los datos recopilados.