Más de 30 millones de personas enfrentan
condiciones climáticas severas por el paso de tormentas, tornados e inundaciones que obligan a
rescates acuáticos en Wisconsin y Michigan. Mientras el
granizo y los
vientos destructivos causan estragos en el centro del país, el Este experimenta
temperaturas inusuales de verano que superan los 90 grados. Este calor extremo
acelera la producción de polen, disparando las
crisis de alergias y afectando la salud respiratoria de miles de residentes.