La cuenca del Atlántico
comenzó oficialmente su
periodo de ciclones con la previsión de una
actividad moderada pero peligrosa. Actualmente, una densa masa de
polvo del Sahara cubre desde las
Antillas hasta Puerto Rico, lo que genera cielos brumosos y frena la formación inmediata de tormentas. Las autoridades meteorológicas mantienen la
vigilancia en el
mar Caribe y el Golfo de México ante posibles zonas de desarrollo en los próximos días.