El noreste del país enfrenta una
ola de calor inusual con temperaturas que
superan los 90 grados en Nueva York y Washington D.C., rompiendo récords de hace medio siglo. Sin embargo, un potente
sistema frontal cambiará el panorama drásticamente, trayendo un
descenso térmico de hasta 30 grados y posibles
heladas para el domingo. Mientras tanto, el centro del país permanece bajo alerta por tormentas severas,
granizo y tornados que azotarán desde Arkansas hasta Nueva York hoy mismo.