Los agricultores estadounidenses enfrentan una crisis inminente debido a la falta de
fertilizantes nitrogenados que transitan por el
Estrecho de Ormuz. El alza en los costos de insumos para
cultivos de maíz y soya generará precios más elevados para los consumidores finales en los próximos días. Esta interrupción logística,
sumada al encarecimiento de la gasolina y el diésel, asfixia al sector productivo mientras la administración pública busca reactivar el
flujo marítimo para evitar un desabasto mayor.