La economía estadounidense demuestra su solidez tras superar las expectativas de los analistas en el mes de marzo.
El dinamismo del mercado laboral permitió la creación de 178,000 nuevos empleos no agrícolas, impulsando un
descenso en la tasa de desempleo hasta el 4.3%. Sectores como la construcción,
la asistencia sanitaria y el transporte lideran esta expansión de la industria privada, compensando la caída de plazas en la administración pública y manteniendo el optimismo financiero en todo el país.