Un nuevo informe forense complica el caso por el asesinato del
activista Charlie Kirk al determinar que la bala
no coincide con el rifle de Tyler Robinson. José Chérrez expertos en seguridad, explica que la
fragmentación del
proyectil dificulta la conexión directa, aunque la fiscalía mantiene su postura gracias a las huellas dactilares y
rastros de ADN en el disparador. Pese a que esta falla en
la evidencia balística genera dudas, la trayectoria del disparo y los mensajes del acusado refuerzan la acusación en el tribunal.