En una drástica escalada del conflicto,
Irán ataca con misiles y drones objetivos en
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Simultáneamente, el
Gobierno estadounidense ordena la evacuación inmediata de sus ciudadanos en Bagdad ante el aumento de la tensión regional. Estos incidentes ocurren apenas horas después de que el presidente
Donald Trump asegurara en un mensaje a la nación que los objetivos de la guerra están a punto de cumplirse.