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En el golfo de méxico, pero grupos ambientalistas anuncian que van a impugnar esta decisión del gobierno. Cambiemos de tema.
Hoy ponemos rostro y voz a una historia que duele, pero que también exige ser escuchada. La de una mujer que siendo apenas una niña, fue reclutada, abusada y marcada por la violencia de la guerrilla de las farc en colombia y que hoy, años después, vuelve a enfrentar el miedo dentro de su propio hogar.
Su historia refleja la deuda pendiente con miles de víctimas en ese país. Y vamos a conversar ella tiene un testimonio que no solamente habla del dolor, sino también de la resistencia y la resiliencia, además de la valentía.
Buenos días, cómo de la mañana. Muy buenos días.
Muchas gracias por la oportunidad, por escucharme. No a ti, al contrario, por compartir tu historia.
Daisy con los detalles de ella. Qué te recuerda ese momento en que apenas siendo una niña fuiste reclutada por la guerrilla?
Cómo describes lo que tú viviste? Pues mira, yo.
Yo soy una de las 18. 677 eh, niños que fuimos secuestrados, abusados y farc, ahora llamado partido comunes.
Yo lo primero que se me viene a la mente es la tragedia tan grande que que fui sometida porque yo fui torturada cuando tenía 11 años. Lo primero que siempre que me preguntan eso se obligaron eh, a colocarme un dispositivo, eh, un método de planificar que cuando entendí se llamaba en mi útero me desgarraron cuando me colocaron este dispositivo .
Tenía 11 años, iba a cumplir 11 años y lo hicieron en el monte, sometiéndome de una manera totalmente torturosa y dolorosa. Me acuerdo que me desgarraron mi útero, me desgarraron el alma.
Y eso fue. Eso ha sido un trauma que que ha sido muy difícil de de manejar y superar.
Pero bueno, con el paso de los años he aprendido a vivir con ese dolor. Siento mucho lo que viviste y que tengas que recordarlo.
Recientemente una marca que te ha acompañado durante muchos años hoy ya no forma parte de tu cuerpo. Esa marca te la hizo uno de tus victimarios, un tatuaje para que recordaras lo que habías vivido.
Y tú ahora la tapas con otra imagen que no borra lo que viviste, pero definitivamente te da otro aire. Cuéntanos de eso.
Pues mira, a mí me abusaron muchos hombres porque me obligaron y uno de los abusadores que que me abusaron, que me abusó, me dijo la voy a marcar para que nunca se le olvide que fue el primer hombre de su vida. Y yo le contesté pero cuál hombre de mi vida?
Pues será el primero abusador. Y me marcó.
Pero llegó un angelito de mi vida que que me que me tatuó encima de ese nombre asqueroso que tenía y me puso. Me mandé a hacer una mariposa que significa eh, no sé, como que empecé a volar el nombre de mi madre que fue una mujer resiliente, que luchó por sus hijos secuestrados hasta que le quitaron la vida, eh, el nombre leo y me tatué el la cifra de 18.
677 víctimas que me recuerda siempre que esta tragedia, esta cifra, fueron niños, por la cual debo seguir luchando para darles voz. Tú sientes que las instituciones en tu país te fallaron, que no te dieron respuesta.
Total. Las víctimas en colombia de las farc no nos escuchan, no nos indemnizan, no tenemos justicia.
Nuestros peores abusadores de lesa humanidad ahora son congresistas y yo fui víctima de la senadora sandra ramírez, que ahora fue nombrada vicepresidenta de la comisión de los derechos humanos, cuando ni siquiera ha dicho la verdad, eh en la jurisdicción especial para la paz. A mí me tienen amenazada de muerte y a todas las mujeres que hemos denunciado esta mujer.
Yo he denunciado a pablo catatumbo, el actual senador, porque también fui abusada cuando tenía 12 años. Me obligaron a desfilar en ropa interior para mujer adulta y este hombre me abusó de la manera más horrible.
Por órdenes de la senadora sandra ramírez. Y este es el momento que la jurisdicción especial para la paz no la incluye en el macrocaso cero siete.
Mientras las víctimas estamos abandonadas en pobreza y perseguidas porque nos amenazan todos los días de muerte. Y a pesar de eso, tú sigues denunciando, sigues alzando tu voz, además señalando directamente a quienes hoy tienen poder y ayer fueron tus victimarios.
No te rindes. No, no me rindo porque ya no soy la niña de 11 años que le prohibían llorar, le prohibían 38 años que ya no les tiene miedo, que quiero mostrarle la verdad al mundo y a colombia.
Que los niños no pueden ser parte de ninguna guerra. Esa es mi lucha, daisy.
Gracias de verdad por estar con nosotros en la voz de la mañana, por brindarnos tu historia, tu experiencia y resiliencia que muchísima gente al verte seguramente siente como yo en este momento. Te agradezco mucho.
Muchas gracias por la oportunidad y recuerden que que somos 18. 677 niños inocentes que