Estados Unidos vive una dualidad climática impactante. Mientras el
noreste se congela con temperaturas árticas tras la tormenta invernal,
el oeste y sur del país experimentan un calor propio de junio. Ciudades como McAllen, Texas, podrían alcanzar los 101°F este jueves, mientras que en
Phoenix y Palm Springs el termómetro rozará los 90°F. Este
ascenso térmico inusual para febrero marca un
contraste drástico frente al
frío que aún azota a Nueva York.
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