¿Haces "doomscrolling" en el celular? Así está afectando tu cerebro y tu estado de ánimo

Pasar minutos y horas leyendo malas noticias en el celular puede estar generando niebla mental, estrés y problemas para dormir.

El doomscrolling es un hábito que puede poner en riesgo nuestra salud mental.
El doomscrolling es un hábito que puede poner en riesgo nuestra salud mental.
Imagen Free Pik

NUEVA YORK.- ¿Qué fue lo primero que hiciste en la mañana, y lo último que hiciste antes de ir a dormir? Probablemente pasaste un rato en tu teléfono, leyendo las (malas) noticias que dominan las redes sociales, y así como te quedaste largos minutos haciéndolo, seguro ya se te hizo una costumbre diaria y esto se llama Doomscrolling.

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No ocurre solo en la cama antes de dormir o levantarnos, lo hacemos mientras comemos, en el autobús, en cualquier momento libre. Casi sin darnos cuenta, sentimos la urgencia de mantenernos conectados y estar al tanto de todo, desde guerras, cambio climático, conflictos sociales, polarización política, violencia.

Este fenómeno se disparó durante el encierro de la pandemia del COVID-19, pero lejos de desaparecer, se ha intensificado en una época que sigue siendo emocionalmente pesada, convirtiéndose en un hábito que puede poner en riesgo nuestra salud mental.

La psiquiatra Dr. Gail Saltz, Profesora clínica asociada en psiquiatría en Weill Cornell Medical College y anfitriona del pódcast “How Can I Help?”, explica que el problema no es solo emocional, sino también neurológico.

“El doomscrolling está asociado con menos emociones positivas y un aumento del estado de ánimo negativo, más síntomas de depresión, ansiedad e incluso estrés traumático secundario. Además, reduce la capacidad de estar en el presente, la atención plena, y aumenta los pensamientos negativos repetitivos”, dijo a UNIVISION.

Según la especialista, cuando pasamos largos periodos consumiendo contenido negativo, ocurren cambios visibles en el flujo sanguíneo hacia la corteza prefrontal dorsolateral, es decir, la zona del cerebro encargada de la regulación emocional.

Estos efectos pueden empezar a notarse después de apenas 2 a 4 minutos del doomscrolling.

“Con el tiempo, el uso repetido puede modificar la conectividad funcional en áreas del cerebro relacionadas con el pensamiento negativo repetitivo. Aún no sabemos si estos cambios son permanentes o completamente reversibles cuando se deja el hábito, la investigación todavía está en curso”.

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Si sientes que este hábito se intensifica por la noche, no es casualidad. “Es un mecanismo de afrontamiento disfuncional para el FOMO (miedo a perderse algo), para quienes tienden a preocuparse más en la noche, para quienes experimentan soledad o ansiedad en esas horas”, explicó.

El problema es que este patrón altera la calidad del sueño, y dormir mal aumenta la ansiedad al día siguiente, como un círculo vicioso.

Pero, ¿cómo saber cuándo el hábito deja de ser “normal” y se vuelve compulsivo? De acuerdo con la Dra. Saltz, estas son algunas señales:

  • Entrar automáticamente a redes sociales sin pensarlo.
  • No poder controlar el tiempo de uso, aun sabiendo que te está afectando.
  • Fijación constante con noticias y contenido negativo.
  • Dificultad para reducir el tiempo frente a la pantalla.
  • Pérdida marcada de la atención plena.
  • Ansiedad constante.
  • Falta de sueño adecuado.

Y es que muchas personas describen que, tras largos periodos deslizando el dedo por la pantalla, sienten la mente nublada, dificultad para concentrarse o como si el cerebro “se apagara”, conocido también como brain fog.

“Esto ocurre porque se ven afectadas áreas del lóbulo frontal que influyen tanto en la regulación emocional como en la cognición. El efecto inmediato es una disminución de la atención plena y de la claridad mental”, señaló.

Cómo romper el ciclo del doomscrolling

  • Practica atención plena: Regresar al presente, aunque sea por unos minutos, ayuda a que la mente salga del ciclo de pensamientos negativos.
  • Haz pausas digitales intencionales: Define momentos del día sin redes sociales ni noticias.
  • Aleja el teléfono en tu mesa de noche: Puede estar en el cuarto, pero fuera de tu alcance inmediato para evitar agarrarlo de forma compulsiva al despertar.
  • Desactiva notificaciones innecesarias: Esos sonidos constantes son disparadores que nos empujan a revisar el celular sin pensarlo.
  • Entrena tu atención hacia lo positivo: no todo el contenido tiene que ser alarmante, equilibra lo que consumes.
  • Nada de celulares en la mesa: A la hora de comer, mantenlo lejos y en silencio.
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Esta nota se realizó en colaboración con TMX.