NUEVA YORK.- Muchas mujeres pasan años de su vida yendo al médico y recibiendo diagnósticos erróneos o con síntomas minimizados, dolores ignorados que terminan atribuyéndose al estrés o la ansiedad... si este ha sido tu caso, con doctores que te dicen "es el estrés", "tómate un ibuprofeno", o conoces a alguien que le ha pasado, esto te interesa.
Por qué los síntomas de las mujeres suelen minimizarse en el consultorio
Muchas mujeres salen del consultorio con la sensación de que su dolor fue minimizado. Conoce por qué esto ocurre y cómo influye en diagnósticos tardíos, ademas de qué recomiendan expertas para ser escuchadas en consulta.

Esto se ha convertido en una experiencia que muchas han compartido en su vida diaria, en su círculo de confianza y en redes sociales, algo que ha comenzado a ser visto como un problema mucho más profundo dentro del sistema de salud moderno, con consecuencias reales para la salud y la vida de las mujeres.
Esto es conocido como misoginia médica, cuando los síntomas de las mujeres se desestiman, se interpretan mal o se tratan con menos seriedad que los de los hombres.
"El sistema de salud tiene raíces sociales antiguas que parten de una suposición patriarcal (los hombres saben más) sobre el cuerpo de la mujer", dice Precious Barnes, médica especializada en atención femenina.
"Esto proviene de la idea anticuada de que, por naturaleza, las mujeres son 'histéricas' y por lo tanto tienden a exagerar sus síntomas. Esta forma de pensar ha llevado a que las mujeres reciban menos tratamiento o tratamientos menos agresivos que los hombres, además de experimentar maltrato por parte del personal médico”.
Para la psiquiatra Carole Lieberman, se trata de “un problema mortal que ocurre cada vez con más frecuencia”.
"Algunos médicos tienen poca tolerancia hacia las mujeres que ‘se quejan’", explica Lieberman. Por otro lado, "algunas mujeres se ponen nerviosas cuando van al médico (especialmente si son hombres) y eso les dificulta describir sus síntomas".
Pero el nerviosismo no es la única razón. Barnes señala que muchos síntomas femeninos no coinciden con los manuales médicos tradicionales, desarrollados históricamente con base en cuerpos masculinos.
Las mujeres pueden reportar “síntomas vagos como mareos o una sensación de que algo no está bien en su cuerpo”, lo que requiere más preguntas, no desestimación. “Estos síntomas no deben barrerse bajo la alfombra y etiquetarse como ansiedad. Lo que debería ocurrir es una historia clínica y un examen médico completo.”
Barnes explica que la misoginia médica es especialmente común en mujeres jóvenes en el posparto en Estados Unidos, donde la mortalidad materna es mucho más alta que en otros países desarrollados. El siguiente grupo más afectado son las mujeres posmenopáusicas.
"Muchas mujeres posmenopáusicas llegan al hospital con dolor en el pecho atípico que resulta ser un ataque cardíaco, pero sus síntomas se descartan como ‘ansiedad’ y no se investigan adecuadamente."
¿Qué hacer si sientes que tu médico está minimizando tus síntomas?
Hay enfermedades que pueden tardar años en ser diagnosticadas correctamente, como el caso de la ginecóloga y cirujana especialista en endometriosis Iris Kerin Orbuch quien no fue diagnosticada con endiometriosis hasta los 48 años, después de años de que sus síntomas fueran minimizados, a pesar de que esta condición afecta a 1 de cada 9 mujeres.
"El primer paso es creer en ti misma y confiar en tu intuición. Nadie conoce tu cuerpo mejor que tú, y tu intuición importa. A veces tienes que seguir abogando por ti misma hasta encontrar al médico que realmente escuche y pueda ayudarte."
"Específicamente para la endometriosis, recomiendo encontrar a una o un especialista en endometriosis, en lugar de un ginecólogo general. La mayoría de los ginecólogos no entienden que la endometriosis es una enfermedad sistémica y puede causar cualquiera de estos síntomas: dolor pélvico en cualquier momento del mes, periodos dolorosos, dolor durante las relaciones sexuales, sangrados abundantes, dolor al ovular, infertilidad, estreñimiento, diarrea, dolor al evacuar, inflamación abdominal, urgencia urinaria, frecuencia urinaria, dolor al orinar y fatiga."
Cuando una paciente siente que no la escuchan, la preparación y la insistencia son fundamentales, explica la ginecóloga Jennifer Lincoln.
"En lugar de decir ‘me siento mal’, di ‘estoy experimentando una fatiga debilitante que me impide trabajar’. En lugar de ‘me duele’, di ‘el dolor es 8 de 10, me despierta por la noche y no mejora con medicamentos de venta libre’.”
"Si sientes que están minimizando tus preocupaciones, pedir que queden documentadas en tu expediente puede ser una forma muy poderosa de defenderte. Pídele a tu médico que deje por escrito que solicitaste ciertos estudios o una referencia y que fueron rechazados, junto con la razón. Esta sola solicitud muchas veces cambia la conversación."
“Tú eres la experta en tu propio cuerpo”, dice. “Las mujeres han sufrido durante décadas con endometriosis, enfermedades autoinmunes y dolor crónico porque les dijeron que todo estaba en su cabeza.”
Esta nota se realizó en colaboración con TMX.







