NUEVA YORK.- Si al vivir con tu pareja alguna vez alguno de los dos ha mencionado la idea de dormir separados y esto te ha causado algún tipo de temor, la doctora Argie Allen-Wilson, terapeuta de pareja, viene a romper algunos mitos sobre el descanso por separado y por qué podría beneficiar tus horas de sueño y en consecuencia tu vida, y hasta tu relación, especialmente si hay ronquidos, horarios diferentes, insomnia, entre otros.
Parejas que duermen en camas separadas: ¿crisis o bienestar emocional?
Compartir la cama no siempre significa mayor conexión, y dormir separados puede ser una decisión saludable. Antes de pensar que algo está mal, descubre por qué algunas parejas eligen dormir en camas separadas para llevarse mejor.

Si bien hay quien piensa que dormir en habitaciones o camas separadas podría ser una red flag, de acuerdo con la especialista, " dormir separados no es automáticamente una señal de alerta de hecho, para algunas parejas, es una decisión reflexiva y saludable basada en el cuidado, no en la desconexión”.
“ La verdadera señal de alerta no es dónde duermen las parejas, sino por qué lo hacen y si lo hablan de manera abierta. Cuando dormir separados se elige para proteger el descanso, reducir el resentimiento o apoyar la salud física o mental, en realidad puede fortalecer la relación. Lo que más importa es la cercanía emocional, no la cercanía bajo la misma cobija”, comentó a UNIVISION.
La especialista nos dice que dormir mal es uno de los factores de estrés más subestimados en las relaciones y propiciador de problemas inesperados. Por ejemplo, cuando las personas tienen falta de sueño, reaccionan con mayor facilidad, tienen menos paciencia y son mucho más propensas a malinterpretar el tono o la intención del otro. Los problemas pequeños se sienten más grandes, la empatía disminuye y resolver conflictos se vuelve más difícil.
“A menudo digo: un sistema nervioso cansado no es uno generoso. La falta crónica de sueño puede erosionar silenciosamente la seguridad emocional y la conexión con el tiempo”, agregó.
Los problemas más comunes incluyen los ronquidos, diferentes horarios de sueño, insomnio, inquietud al dormir, preferencias de temperatura, sensibilidad a la luz o al ruido y trastornos del sueño como la apnea. Si a esto se suman el estrés, hijos, la menopausia o los turnos de trabajo, el descanso puede convertirse en un campo de batalla compartido en lugar de un espacio de restauración. Y cuando estos problemas no se atienden, el resentimiento suele acumularse.
De acuerdo con la especialista, al contrario de lo que muchos creen, dormir separados puede ayudar a mejorar la conexión. "Cuando ambos miembros de la pareja están bien descansados, se muestran emocionalmente más disponibles, más pacientes y abiertos a la conexión. Para algunas parejas, dormir por separado elimina tensiones nocturnas y permite que la intimidad sea más intencional, en lugar de estar marcada por el cansancio o el resentimiento. Cuando la cercanía se elige a través de tiempo de calidad, muestras de afecto o momentos planificados de intimidad, suele sentirse más significativa que cuando está impuesta por la rutina”, comentó.
Cómo hablar en pareja sobre la decisión de dormir separados sin que se sienta como un problema
Ante la culpa o el temor de que dormir separados pueda interpretarse como un problema en la relación, la doctora recomienda dejar atrás el mito de que “las buenas parejas deben dormir juntas”. No existe un modelo único para las relaciones saludables, asegura, e invita a preguntarse: "¿esto nos está ayudando a estar mejor el uno para el otro?"
Es fundamental tener conversaciones honestas, sin juicios, establecer intenciones claras y mantenerse emocionalmente conectados de otras maneras, dormir separados debe entenderse como una solución compartida, no como un distanciamiento.
Finalmente, la especialista subraya que las relaciones sanas no se definen por la tradición, sino por la intención, la comunicación y el cuidado. Si dormir por separado ayuda a una pareja a proteger su bienestar, reducir conflictos y aumentar la seguridad emocional, entonces no es una crisis, sino una estrategia. "El objetivo no es compartir la misma cama todas las noches, sino compartir una vida con compasión, honestidad y respeto mutuo, concluye".
Esta nota se realizó en colaboración con TMX.
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