El presidente Donald Trump ordena que
agentes de ICE refuercen la seguridad en al menos 14 aeropuertos del país para mitigar la
escasez crítica de empleados en la TSA. El despliegue
busca agilizar los puntos de control y contener el caos en las terminales aéreas, donde los viajeros enfrentan esperas de hasta 50 minutos. Esta medida excepcional responde a una
crisis de personal de la TSA sin precedentes que afecta el flujo de vuelos y la logística de transporte nacional.