Huracán María

FEMA contrató a empresa para proveer 30 millones de porciones de alimentos en Puerto Rico y solo entregó 50,000

La compañía, que tiene una sola empleada: su dueña, no posee experiencia previa en situaciones de desastres y obtuvo un contrato por $156 millones. El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de EEUU investiga el acuerdo.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) contrató por 156 millones de dólares a una empresa sin experiencia en situaciones de desastres -y con una sola empleada- para repartir 30 millones de porciones de comida en Puerto Rico tras el huracán María, pero solo entregó 50,000, reportó este martes el diario The New York Times.

En su artículo el diario afirma que este y otros contratos otorgados por FEMA para lidiar con la emergencia del huracán María, que devastó el pasado 20 de septiembre a Puerto Rico, han hecho que legisladores cuestionen el manejo de la crisis por parte de la agencia y su capacidad de respuesta a situaciones de desastre.

Según The New York Times, el 3 de octubre de 2017, dos semanas después del paso de María por Puerto Rico, FEMA contrató a la empresa Tribute Contracting LLC para proveerle 30 millones de platos de comida antes del 23 de octubre para ser distribuidos en la isla, a un costo de 156 millones de dólares.


Tribute, sin embargo, carecía de experiencia en situaciones de desastre y tenía una sola empleada, quien era a la vez era su dueña, Tiffany Brown, a quien el Gobierno le había cancelado al menos cinco contratos anteriormente.

Brown, quien se describió ante el Times “casi como una intermediaria” que no tiene empleados ni se dedica a un rubro en específico, pero subcontrata a proveedores que hagan el trabajo que necesita, “contrató a una empresa proveedora de banquetes de bodas en Atlanta con 11 empleados para liofilizar (desecar por congelación) arroz con champiñones silvestres, arroz con pollo y sopa de vegetales”.

También halló a una organización sin fines de lucro en Texas para transportar los alimentos a la isla. “En el momento en que se debían entregar 18.5 millones de porciones Tribute había entregado solo 50,000”, indica The New York Times.

Las porciones, además, debían ir acompañadas de bolsas calentadoras que habían sido empacadas aparte y no junto a los alimentos.

Según el The New York Times, ante el retraso y el empaque incorrecto de los alimentos, una funcionaria de FEMA encargada del contrato de Tribute le escribió un correo a Brown indicándole: “No envíe más porciones. Su contrato ha sido cancelado (…) esto es una pesadilla logística”.

Ahora Brown le está reclamando al menos 70 millones de dólares a FEMA por haberle cancelado el contrato y la empresa de banquetes tiene unas 75,000 porciones de comida almacenadas en un depósito de Atlanta.

Según el diario, el contrato está siendo investigado por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de EEUU, que le ha pedido a FEMA todos los documentos sobre el acuerdo.


El Times agrega que legisladores demócratas temen que FEMA no se esté preparando ante potenciales desastres seleccionando de antemano a ciertos contratistas y luego debe improvisar en medio de la crisis.

En una declaración el portavoz de FEMA, William Booher, negó que la distribución de alimentos en Puerto Rico se haya visto afectada por la cancelación del contrato de Tribute y aseguró que otros proveedores llenaron ese vacío.

FEMA levantó un revuelo en Puerto Rico hace poco más de una semana cuando anunció que no iba a repartir más agua ni alimentos en la isla porque ya se había restablecido el suministro comercial de estos productos en la isla, a pesar de que cientos de miles de personas aún tienen dificultades para alimentarse debido a la falta de electricidad o agua potable a cuatro meses del ciclón.

Las críticas provocaron que FEMA luego se retractara de lo que habían anunciado sus portavoces.

Un caso similar al de Tribute, que levantó un revuelo en su día y que FEMA también criticó fue la contratación de la empresa Whitefish Energy por 300 millones de dólares por parte del Gobierno de Puerto Rico para reparar el destruido sistema eléctrico de la isla, a pesar de tener solo dos años de existencia y dos empleados a tiempo completo.