El presidente Donald Trump calificó como "
inaceptable" la
propuesta inicial de diez puntos de Teherán y exigió condiciones más estrictas para iniciar negociaciones. La Casa Blanca condiciona cualquier avance diplomático a que el
Estrecho de Ormuz permanezca abierto sin restricciones ni demoras. Washington mantiene su "línea roja" sobre el enriquecimiento de uranio, advirtiendo que
solo aceptará un acuerdo que garantice los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos.