El anuncio de un
alto al fuego temporal entre Estados Unidos e Irán provoca un desplome inmediato en el precio del petróleo y dispara las bolsas mundiales. La
reapertura del Estrecho de Ormuz permitiría nuevamente el flujo del 20% del crudo global
, aliviando el temor a una crisis energética. Aunque los mercados reaccionan con optimismo, los expertos advierten que
la volatilidad persiste y el mundo sigue en alerta ante la posibilidad de una nueva escalada al terminar la tregua.