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Melania y Donald Trump llegan por separado al Estado de la Unión: ¿casualidad?

Rompiendo los protocolos y lo que han acostumbrado otras primeras damas, Melania Trump llegó sola y en primer lugar al Congreso, según explicó su vocera, para hacerse cargo de los invitados del discurso del Estados de la Unión. Sin embargo, hay señales que indican que este puede no ser un gesto casual.
30 Ene 2018 – 09:06 PM EST
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Melania Trump llegó al Congreso sola y antes que el presidente, rompiendo con los protocolos. Crédito: Getty

Melania Trump salió sola hacia el Capitolio la noche del primer Discurso del Estado de la Unión de su marido. Lejos de lo que se acostumbra, la primera dama arribó primero y en un vehículo diferente al del presidente Donald Trump. La decisión, explicó la Casa Blanca a CNN, obedeció a que la primera dama quería estar antes "para hacerse cargo de los invitados". El gesto, sin embargo, rompe con todos los protocolos y sobre todo con la costumbre de otras primeras de damas que también se han ocupado de sus invitados y, aún así, han llegado de la mano de sus maridos.

En realidad, que Melania y Donald Trump no llegaran juntos terminó por enrarecer un ambiente que viene gravitando entre la pareja presidencial. A solo unas horas antes de que se iniciara el discurso, una verdadera incertidumbre rodeada el hecho de que efectivamente Melania Trump apareciera esta noche. "Ese es el plan", contestó de manera tentativa al New York Times la vocera de la primera dama, Stephanie Grisham, cuando se le preguntó por su presentación ante los miembros del Congreso.

La duda no era gratuita. Melania Trump, nunca muy presente en los asuntos de la política, se había mostrado especialmente ausente desde hacía una semanas. Una ausencia que los medios han hecho coincidir con la revelación hecha por The Wall Street Journal sobre el pago de 130,000 dólares que recibió la actriz de porno, Stormy Daniels, para que no hablara sobre el supuesto romance que había mantenido con Donald Trump justo cuando su esposa estaba embarazada de Barron Trump.

El 20 enero, cuando se cumplió el primer año de Trump en el poder, la primera dama decidió rendir un homenaje en su Twitter a esos primeros 365 días en la Casa Blanca, no exactamente reconociendo a su marido, a quien no solo no comentó en su texto, sino a quien decidió sacar de su foto. “Ha sido un año lleno de maravillosos momentos”, dijo en una foto en la que prefirió salir del brazo de un edecán.


Tres días después, en la celebración de su aniversario de casados, Donald y Melania Trump mantuvieron completo mutismo en sus redes sociales y lejos del romanticismo de Michelle y Barack Obama y de Laura y George W. Bush, los dos optaron pasar por alto la conmemoración.

Pero como si no fueran suficientes esas señales, ese mismo 23 de febrero no solo no hubo brindis de aniversario sino que l a primera dama decidió no viajar con su marido al Foro Económico en Davos como estaba previsto. “Problemas logísticos”, explicó su escudera, Grisham, sin dejar muy claro a qué problemas se refería.

Melania aprovechó su tiempo alejada de su marido para visitar el Museo del Holocausto en Washington, y luego para viajar de manera intempestiva a Palm Beach y visitar un spa.


La escritora del libro ‘First Women: The Grace and Power of America’s Modern First Ladies’, Kate Andersen Brower, sentenció en una columna que efectivamente la ausencia de Melania Trump en Davos no era un asunto ligero, sobre todo teniendo en cuenta que en sus momentos de mayores crisis, Michelle Obama, Laura Bush e, incluso, Hillary Clinton estuvieron ahí para sus maridos. Melania decidió no estar en Davos pero al Congreso sí decidió asistir, aunque llegando sola.

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