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Interés Humano

La soledad de un niño autista el día de su cumpleaños generó una inesperada y feliz sorpresa

Christian se había empeñado en confirmar la asistencia a su fiesta de 25 de sus compañeros de clase, pero solo una niña le dijo que sí. Entonces, una amiga de su madre le hizo una propuesta para alegrar la fiesta y la sorpresa logró su cometido.
26 Jul 2019 – 1:54 PM EDT

Christian había querido tener una gran fiesta de cumpleaños desde hace un par de años. Su madre le había dado largas excusas al asunto. Pero este 2019, en el noveno cumpleaños de su hijo, decidió complacerlo y envió invitaciones a 25 de sus compañeros de clase para que asistieran a la celebración. Pasaron los días y solo una niña confirmó que iría.

"Al final del picnic del año escolar, Christian se depedía de sus 'amigos' y les pedía que confirmaran la asistencia a la fiesta", contó Lindsay Barrus Larsen, la madre, en su cuenta de la red social Facebook. Tres niños no le respondieron, uno le dijo que no iría, otro más lo ignoró y cuando el niño le insistió, solo respondió: "Quizás iré".


Christian es autista. Su madre primero pensó que en medio del caos del fin de año a muchos padres y niños se les había pasado por alto el cumpleaños. Pero cuenta que cuando vio las interacciones de su hijo con sus compañeros de clase, pensó: "Quizás hay algo más".

"Es difícil ser amigo de alguien que ha tenido arrebatos y llora en clases", escribió Barrus Larsen en una publicación en la que se describió como "sensible". Allí mismo agradece a la única niña que confirmó que asistiría a la fiesta y dijo que con los que fueran —pocos o muchos— planificaría actividades como hacer pizzas, decorar cupcakes o hacer experimentos científicos.

Sin embargo, lo que sería un cumpleaños casi en solitario para Christian se convirtió de pronto en una gran celebración. Una amiga de Barrus Larsen leyó el mensaje de la madre en Facebook y le hizo una propuesta: invitar a modo de sorpresa para Christian a los miembros del equipo de fútbol de una secundaria cercana en Idaho. Ella aceptó y de inmediato el entrenador del equipo la llamó para informarle que sí, que asistirían.


"Lo admitiré, al principio dudé. ¿Qué pasaría si Christian no actuaba bien?", se preguntó la madre. Pero en el video que publicó de la fiesta, el niño no pudo contener el suspiro de alegría cuando vio entrar al jardín trasero de su casa a ocho de los jugadores de una secundaria de Idaho cantando consignas deportivas.

Impactado, Christian simuló haberse desmayado en el suelo y luego se levantó y chocó manos con cada uno de sus inesperados invitados.

"Quedé realmente impresionada de verlos. Aquellos estudiantes de último año de bachillerato se quedaron hasta el final de la fiesta. Interactuaron con los niños. Jugaron y se pusieron a nivel de los niños. Incluso mi hijo Christian, que no es un atleta nato, estaba haciendo 'touch downs'. Los chicos les pidieron autógrafos", escribió la madre al celebrar el éxito de la fiesta.

Donovan Estrada, uno de los jugadores, dijo a la estación local KTVB-TV que "de inmediato" supo que quería asistir, pues era el espíritu del equipo. "Le respondimos al coach: 'Sí, hagámoslo'", contó. Y el día del cumpleaños de Christian no solo asistieron, sino que se vistieron con las camisas de su equipo y le llevaron un regalo al niño: una franela y dos pelotas de fútbol con las que jugaron durante la fiesta.


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