Confirmado: el padre de Meghan Markle no irá a su boda con el príncipe Harry

La futura esposa del príncipe Harry, nieto de la reina Isabel II, indicó que su progenitor no estará el sábado en la ceremonia para "concentrarse en su salud". En los últimos días se había rumoreado sobre la ausencia de Thomas Markle, quien vive en México.

Después de días de incertidumbre y numerosos rumores, por fin se confirmó: el padre de la exactriz estadounidense Meghan Markle no asistirá a su boda de este sábado con el príncipe Harry, nieto de la reina Isabel II.

En un comunicado divulgado a través del palacio de Kensington, residencia oficial del príncipe Harry, la propia Markle indicó que su padre, Thomas Markle, que vive en México, necesita "concentrarse en su salud".


En los últimos días los medios habían especulado sobre la posible ausencia de Markle en el enlace de este sábado en el castillo de Windsor, a las afueras de Londres, debido a que tenía que ser sometido a una operación de corazón.

La actriz, en su comunicado, no reveló si el padre fue operado del corazón el miércoles, como afirmó el medio estadounidense TMZ.


Su presencia hubiera estado precedida del escándalo de las fotos que se prestó a escenificar sobre sus preparativos para la boda, pese a que se había quejado previamente del acoso de la prensa.

El asunto ha sido un quebradero de cabeza para la familia real, que hasta ahora había conseguido dominar la información con sus anuncios puntuales y bien encadenados sobre el pastel, las damas de honor o el programa de la jornada.

Más importante a largo plazo es que el tema podría amargar más las relaciones de Harry, que sigue culpando a los paparazzi de la muerte de su madre Diana en un accidente de tráfico en París, cuando la perseguían los fotógrafos, con los medios de prensa.

"Ocurra lo que ocurra ese día, los hechos de la semana pasada dejarán un legado ponzoñoso", estimó Valentine Low, periodistas de asuntos de la realeza en The Times.

La historia de Diana

El príncipe "culpará inevitablemente a la prensa por lo ocurrido. Dado lo que pasó con su madre, muchos estarán de acuerdo con él".



El pasado fin de semana, el órgano regulador de la prensa británica avisó a los medios que dejaran de seguir a Thomas Markle.

Su hija Samantha, la hermanastra de Meghan, explicó que los fotógrafos alquilaron una casa al lado de la suya en Rosarito, el pueblo de México donde vive, y le seguían cada vez que salía con su auto.

La hija comparó la situación a la de Diana, que murió en 1997 cuando el auto en el que viajaba se estrelló tratando de dejar atrás a los fotógrafos.

La mujer defendió la decisión de su padre de tratar de controlar la situación cooperando con unos pocos periodistas elegidos, algo que la propia Diana hizo.

Por su parte, la Casa Real británica está convencida de que tiene que llegar a la gente para seguir siendo relevante, y usa a la prensa para promover sus actos de beneficiencia, por ejemplo.

Algunos comentaristas creen que Thomas Markle tenía que haber sido mejor aconsejado sobre cómo manejar el inevitable interés público.

"El cruce realeza-prensa-público es un monstruo que devora a quienes no saben manejarlo", constató otro columnista de prensa, Jane Merrick.