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Así será la Casa Blanca de Melania Trump: tendrá su propio cuarto de maquillaje y mantendrá el huerto de Michelle Obama

Ahora que el presidente Donald Trump confirmó en una rueda de prensa que Melania Trump efectivamente sí se trasladará a la Casa Blanca, podemos hablar de qué look adoptará el recinto de gobierno bajo su influencia.
17 Feb 2017 – 1:52 PM EST

Ahora que el presidente Donald Trump ha disipado las dudas sobre la dilatada mudanza de Melania Trump a la Casa Blanca, confirmando en una rueda de prensa que lo hará una vez Barron acabe su año escolar y, después de que ha dejado claro que “ella será una gran primera dama, una gran representante de las mujeres y que tendrá a Ivanka Trump trabajando muy de cerca con ella”, podemos finalmente hablar de cómo será la Casa Blanca bajo la influencia de Melania.

Aunque no vive aún en ella y a pesar de que desde que su esposo tomó posesión no ha estado más que en la recepción con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Melania Trump ha empezado a dar luces sobre cuál será el destino de algunas áreas que causaban incertidumbre una vez que es potestad de su rol definir qué hacer con ellas.

Antes de irse, Michelle Obama temía por el destino del que quizás fue su mayor legado en su paso por la Casa Blanca, un huerto de 1,700 pies cuadrados (empezó siendo de 1,100) en donde sembró variedades de lechuga, rúgula, cilantro, tomatillo, pimientos entre otras 55 variedades de frutas y vegetales. No sabía si la administración Trump iba a arrasar el trabajo que hizo desde 2009 y que permitió que el recinto de gobierno volviera a tener un terreno plantado desde el jardín victoriano que Eleanor Roosevelt hizo durante la Segunda Guerra Mundial.


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Para proteger un poco más su legado, antes de partir, Michelle blindó sus planticas con piedras de cementos, fuertes plataformas de acero y acuerdos con parques nacionales para su mantenimiento como si estuviera mandando un sutil mensaje.

Esta semana, los temores fundados en ideas dichas en broma –pero no tanto–, de que Donald Trump no come vegetales y preferiría tener un campo de golf que un huerto quedaron disipados una vez que Stephanie Winston Wolkoff, la consejera jefe de Melania Trump, le confirmó a la prensa: “En su papel de madre y de primera dama, la señora Trump está comprometida con la preservación y continuación de los jardines de la Casa Blanca sobretodo ‘Los jardines de cocina de la primera dama’ y ‘el jardín de rosas’”.

Al parecer el paseo que tuvo Melania Trump el fin de semana pasado con la primera dama de Japón, Shinzo Abe, por los jardines de Morikami en la Florida le dieron cierta claridad al respecto. Lejos del destino que tuvieron los paneles solares que puso Jimmy Carter en el jardín y que fueron removidos sin piedad por el equipo de Ronald Reagan, al parecer el jardín de Michelle Obama permanece.

La comida que provee este jardín es usada en la misma cocina de la Casa Blanca y además es repartida entre varios albergues para personas sin casa. Pero sobretodo es un signo de lo que Obama quiso infundir en los más pequeños, construir una nación mejor nutrida.

Además de jardines, un cuarto de maquillaje

Una vez respetada la pasión de la primera dama saliente, Melania Trump parece querer asegurarse su propio refugio –que está lejos de la huerta de Michelle o de la cocina de Eleanor Roosevelt–. Su verdadero lugar en la Casa Blanca, considerando que ni siquiera tiene una habitación asignada, será un cuarto de glamour, un lugar en donde, actualmente en su residencia en Nueva York, pasa diariamente con su equipo de estilismo una hora y 15 minutos, según ha confesado su estilista personal, Nicole Bryl .

“Será un cuarto para maquillaje, peinado y ropa”, ha explicado la encargada de que los ojos de Melania siempre parezcan más azules y penetrantes de lo que son. “Melania quiera un cuarto que sea el más luminoso escenario posible, lo que hará nuestro trabajo como equipo creativo mucho más eficiente”.

Aunque aún no hay claridad en cuál sería el lugar ideal dentro de la Casa Blanca en donde se albergaría este luminoso recinto para la creación estilística, seguro será una de las prioridades del equipo una vez Melania Trump haga su mudanza oficial. Un cuarto de glamour parece, al fin y al cabo, un verdadero asunto de estado si existe, como lo ha confesado Nicole Bryl, esta ambición clara: “Hacer que el gusto y la belleza impecable de la primera dama se vuelvan icónicas”.

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