Lo que pueden hacer los maestros para ayudar a sus estudiantes a superar un tiroteo, y prevenir el siguiente

La clave para ayudar a los niños a lidiar a corto y largo plazo con las experiencias traumáticas está en cinco pasos, explicados en una nueva campaña del Departamento de Justicia: escuchar, reconfortar, inspirar, colaborar y celebrar. Te brindamos consejos para ayudar a los niños a sanar y reconstruir tras una tragedia.

Los tiroteos en las escuelas ya no son nada nuevo en Estados Unidos. Pero la última masacre, en la que murieron 17 personas en una secundaria en Florida, tocó un nervio sensible. Mientras que los políticos debaten qué hacer, muchos padres y maestros quieren tomar acción y se preguntan cómo.

Una nueva campaña, “Changing Minds,” o ‘Cambiando formas de pensar’, intenta crear conciencia sobre cómo los maestros y otros adultos pueden ayudar a los niños que han experimentado un trauma como un tiroteo, pero sobre todo a trabajar proactivamente para prevenir otra tragedia.

La campaña es un proyecto del grupo de justicia social nacional FUTURES Without Violence, en inglés, o ‘FUTUROS sin violencia’, en la que el Departamento de Justicia de EE.UU. formó parte. Esta resalta cinco cosas que pueden hacer los adultos que son modelos a seguir para sus estudiantes: Escucharlos, reconfortarlos, inspirarlos, colaborar con ellos y celebrarlos.

Escucharlos

Para todos los niños, pero particularmente para quienes han experimentado violencia traumática, “un adulto paciente y receptivo que los escuche puede ayudarlos a sentirse seguros y valorados”, según explica la página web de la campaña, y así disipar sentimientos de frustración y rabia antes de que sea demasiado tarde.

Seth A. Horowitz, un neurocientífico auditivo y autor de ‘La ciencia y el arte de escuchar’, dice que “la diferencia entre oír y escuchar está en la atención”. Escuchar atentamente, o enfocarse en lo que uno está oyendo, aunque a veces sea difícil, es la fundación de todos los otros pasos para apoyar a los estudiantes.

La campaña de Changing Minds se formó a partir de investigaciones sobre cómo la violencia y otros tipos de estrés pueden reestructurar los cerebros de los niños, desencadenando el miedo, la ansiedad y la impulsividad.

La campaña también enfatiza que las relaciones estables y de apoyo, las que los maestros y entrenadores muchas veces tienen con sus estudiantes, pueden detener y a veces revertir el daño.

Cómo escuchar mejor


  • No los interrumpa.
  • Si son niños pequeños, agáchese para estar a su altura.
  • Ponga atención a su postura y expresiones faciales, no solo a sus palabras.
  • También ponga atención a cómo juegan y qué tipo de arte crean.
  • Si es un adolescente, hábleles mientras hacen una actividad, como jugando un deporte o manejando en el carro.
  • A veces ayuda no mirarse directamente para que ellos puedan expresarse sin presión.
  • Antes de dar consejos, escuche. Repita en sus propias palabras lo que le acabaron de comunicar.
  • Exprese curiosidad y haga preguntas. Pregunte, “¿Qué parte de la tarea te pareció difícil? ¿Por qué?” en vez de, “¿Por qué no hiciste la tarea?”.

Reconfortarlos

Reconfortar hace sentir a los otros seguros. Los estudios muestran que los adultos que proveen apoyo fisico y emocional consistente pueden amortiguar la respuesta al estrés de “huir o pelear” en los niños.

Es importante demostrarles que usted está ahí para ellos. A veces puede ser difícil mantenerse en calma y siendo solidario cuando los niños están exhibiendo síntomas de estrés tóxico. Respirar profundo y contar hasta cinco le ayudará a usted mismo a lidiar con el estrés.

Cómo reconfortar mejor a los chicos

Escuche activamente, incluso durante momentos de estrés que parezcan pequeños. Esto es relativo y el niño puede estar sufriendo, aunque el incidente no parezca gran cosa a simple vista.


  • Muéstreles compasión, no solo para hacerlos sentir bien, sino también como ejemplo.
  • Muestre afecto, abrácelos. En niños pequeños use sonidos reconfortantes y puede darles una cobija o un peluche.
  • Deles maneras apropiadas de expresar su frustración, como romper papel.
  • Ayúdelos a identificar sus emociones. Puede decir, “Veo que estás brava porque te tumbaron tu juguete”.
  • Practique y repita tácticas de relajación con ellos, como respirar profundo, contar hasta 10, meditación, hablarse a sí mismo de manera positiva.

Inspirarlos

Es importante no solo que los niños sepan que las tragedias no duran para siempre sino también que pueden aspirar a un futuro brillante. Esto ayuda a reemplazar las sensaciones de desesperanza y angustia que se sienten tras una catástrofe por la motivación, la inspiración, la amplitud y el bienestar.


  • Ofrézcales actividades en las que puedan trabajar en una habilidad de la que se sientan orgullosos.
  • Cree espacio y oportunidades para jugar sin estructuras, actuando, disfrazándose, jugando con música, con plastilina, etc.
  • Conéctelos con actividades extracurriculares como danza, teatro, música o deportes.
  • Hable con ellos sobre qué adultos admiran y por qué. Nutra las cualidades positivas que vea en estos modelos.

Colaborar con ellos

Los estudios demuestran que los niños que han sido expuestos a estrés tóxico les puede costar trabajo ver y entender el punto de vista de otros. Lo que muchos tiradores masivos no tienen es la empatía, o poder ver el mundo a través de los ojos de los demás. Estos jóvenes usualmente se sienten aislados, no tienen un sentido de pertenencia o la motivación para acercarse a otros o no saben cómo hacerlo.


  • Sugiera tomar descansos cuando los niños estén atascados o frustrados.
  • Modele las palabras exactas que deben usar en momentos de frustración con sus compañeros.
  • Motívelos a unirse a actividades de trabajo en equipo, como música, deportes en equipo y teatro.
  • Conéctelos con servicios de apoyo de la escuela y la comunidad. Hágalos sentir que esto es normal y que no tienen de qué avergonzarse.

Celebrarlos

Como maestro, usted puede ayudar a los niños elevándolos, no menospreciándolos. Una porra, un aplauso, una sonrisa, un saludo amable o una frase que los reconozca son expresiones simples que pueden sanar mentes, cambiar formas de pensar y ayudarlos a prosperar.


  • Motívelos a celebrar su cultura y sus tradiciones.
  • Motívelos a ayudar a otros, a ofrecerse de voluntarios. Hágalo usted también con ellos como ejemplo.
  • Elógielos públicamente cuando hagan las cosas bien. Cuando necesite redirigir su comportamiento, hágalo en privado y en calma.
  • Llámelos por su nombre, deles la mano, apláudalos o ‘choquen las cinco’.
  • Dígales que le cae bien y dígales qué los hace especiales.
  • En vez de criticar, identifique sus fortalezas y elógielas.

Un paso muy importante que no se menciona mucho es el cuidado personal. Según la campaña,

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