Las denuncias de agresión sexual en entornos universitarios de Estados Unidos han puesto bajo escrutinio la respuesta de las instituciones, las medidas disciplinarias contra los responsables y la seguridad de las estudiantes.
Denuncias de agresión sexual sacuden algunas universidades de EEUU y ponen en la agenda la seguridad de las estudiantes
En Nueva York y Chicago, las denuncias por agresión sexual y un caso mortal ligado al consumo de drogas adulteradas ponen bajo escrutinio la seguridad de las estudiantes y la respuesta de las instituciones universitarias ante estos casos.
En Cornell, una demanda por una presunta agresión grupal llevó a reabrir la investigación penal y a suspender las fiestas en casas de fraternidad. En Chicago, la policía investiga una denuncia relacionada con una reunión de una fraternidad, mientras que en un instituto de Nueva York dos hombres enfrentan cargos federales por un caso que involucra la muerte de una estudiante en una residencia universitaria.
Aunque los tres casos son distintos y no todos ocurrieron en fraternidades, han intensificado el debate sobre cómo se atienden las denuncias y qué medidas pueden tomar las universidades para proteger a sus estudiantes.
Cornell: reabren la investigación penal por una denuncia de 2024
Una exalumna de Cornell, identificada en documentos judiciales como Jane Doe, presentó una demanda contra la universidad y siete antiguos estudiantes por una presunta agresión sexual grupal ocurrida en octubre de 2024 en una casa de la fraternidad Chi Phi.
Según la demanda, la mujer fue presionada para consumir alcohol y drogas y quedó incapacitada antes de que varios hombres la agredieran sexualmente. Los señalados han negado las acusaciones; algunos sostienen que la actividad sexual fue consensuada, mientras que otros niegan haber participado.
La demanda también señala que los siete presuntos implicados enviaron mensajes que incitaban a participar en la agresión a través de un chat grupal de Snapchat con 57 miembros hombres, de los cuales ninguno intervino para frenar los hechos, auxiliar a la víctima o dar aviso a las autoridades.
La investigación penal inicial se cerró sin que se presentaran cargos. Sin embargo, la denuncia volvió a cobrar relevancia después de que la mujer presentara la demanda civil y se cuestionara cómo habían actuado las autoridades. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la fiscal general estatal, Letitia James, como fiscal especial para asumir la investigación.
Hochul afirmó que la denunciante había sido defraudada por instituciones que debían protegerla. Según AP, la gobernadora cuestionó que el fiscal del condado de Tompkins hubiera cerrado la investigación sin entrevistar a la mujer ni a otras personas involucradas. James señaló que su revisión podría tomar meses e incluir la evaluación de pruebas y entrevistas con testigos.
Cornell suspende fiestas de fraternidades
La universidad anunció la suspensión de fiestas en casas de fraternidad hasta el final del año académico 2026-2027. También informó que la Policía Estatal de Nueva York participará en investigaciones de agresiones sexuales en el campus.
Cornell ha señalado que su investigación disciplinaria interna derivó en sanciones contra algunos estudiantes: algunos fueron suspendidos y otros expulsados. El capítulo de Chi Phi fue cerrado.
La respuesta de la institución generó protestas de estudiantes y profesores, quienes exigieron mayor transparencia y rendición de cuentas. El presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, calificó las acusaciones de profundamente preocupantes y prometió una revisión independiente de cómo la universidad manejó el caso. También reconoció que la respuesta institucional había generado desconfianza.
Universidad de Chicago: investigan una denuncia tras una fiesta
En Chicago, la policía investiga la denuncia de una mujer de 21 años que dijo haber sido agredida sexualmente durante una fiesta en la casa de la fraternidad Alpha Epsilon Pi, cerca de la Universidad de Chicago, durante la madrugada del 11 de octubre.
La mujer reportó el incidente a la policía y recibió atención hospitalaria. La universidad señaló que no era estudiante de la institución y que el presunto agresor huyó de la casa después de que otra persona lo confrontara.
La policía informó que había identificado a una persona de interés, que no estaba afiliada a la universidad. En el reporte de AP publicado el 14 de octubre, las autoridades no habían presentado cargos.
La fraternidad negó que sus integrantes hubieran participado en la presunta agresión o la hubieran alentado. En un comunicado, afirmó que sus miembros acudieron a ayudar a la mujer cuando fueron alertados por uno de sus amigos y que la fiesta terminó inmediatamente.
La muerte de una estudiante en Nueva York
Otro caso que ha generado preocupación ocurrió en una residencia del Fashion Institute of Technology (FIT), en Nueva York. Aquí no se trata de una denuncia relacionada con una fraternidad, sino de un caso penal federal que involucra la muerte de una estudiante después de consumir una sustancia que, según los fiscales, contenía fentanilo.
De acuerdo con la información publicada por AP, el 18 de marzo, Moises Freire llevó la sustancia a la habitación de las estudiantes y supuestamente la presentó como cocaína pura. Las dos mujeres perdieron el conocimiento después de consumirla. Una de ellas cayó en coma y murió el 21 de marzo; su amiga sobrevivió.
Los fiscales acusan a Freire, de 19 años, de distribuir una droga mortal con la intención de cometer una violación. Según la acusación, habría agredido sexualmente a la estudiante mientras estaba inconsciente. Brian Peralta Cabrera, de 18 años, también enfrenta cargos relacionados con una conspiración para distribuir la droga.
Ambos habían sido arrestados en marzo por cargos iniciales y se declararon inocentes. Según el reporte de AP del 15 de octubre, todavía no habían comparecido ante un tribunal por los nuevos cargos. Un tercer acusado, Harry Rosales Pino, se declaró culpable en septiembre de un cargo de conspiración para distribuir narcóticos que causaron muerte y lesiones graves.
AP no identificó por nombre a la estudiante fallecida ni a su amiga. Por ello, esta nota no atribuye a la agencia el nombre de Annabel Richter.
Las investigaciones siguen abiertas
Los casos de Cornell y Chicago permanecen en etapas distintas de investigación, mientras que el proceso federal relacionado con la muerte de la estudiante del FIT avanza con cargos contra dos hombres.
En Cornell, las medidas anunciadas incluyen la suspensión de fiestas de fraternidades, la participación de la Policía Estatal de Nueva York en las investigaciones y una revisión independiente de la respuesta universitaria. En Chicago, la policía no había presentado cargos en el último reporte de AP consultado. En Nueva York, los fiscales sostienen que la sustancia que consumieron las estudiantes contenía fentanilo y que uno de los acusados agredió sexualmente a la joven que murió.
Las acusaciones penales y las denuncias civiles no equivalen a condenas. Los casos mantienen bajo atención pública la seguridad de los estudiantes y la forma en que las universidades y las autoridades responden ante presuntas agresiones sexuales.









