Síndrome Down

El té verde, una vía para mejorar el aprendizaje en personas con síndrome de Down

Los científicos consideran que es la primera vez que un tratamiento aumenta las condiciones cognitivas de quienes nacieron con este defecto genético.
7 Jun 2016 – 3:35 PM EDT

Un compuesto del té verde puede mejorar las capacidades intelectuales de las personas con síndrome de Down, según reveló un estudio presentado este martes por científicos españoles.

"Es la primera vez que un tratamiento ha sido eficaz en la mejora del aprendizaje" entre quienes nacieron con esta condición genética, aseguró Mara Dierssen, la coautora del estudio e investigadora del Centro de Regulación Genómica de Barcelona, en España. "Abre nuevas vías hacia la terapia farmacológica en síndrome de Down", agregó.

Pero ¿qué hicieron?

Durante un año, el equipo de investigadores realizó pruebas a 84 personas, entre 16 y 34 años, que nacieron con este síndrome, el más común y conocido. Un grupo de 43 personas, seleccionado al azar, recibió diariamente una muestra del compuesto del té verde –la epigalocatequina galato– y a los otros 41 se les administró un placebo –sustancia sin acción terapeútica pero que puede generar un efecto favorable en el enfermo si él está convencido de que habrá una mejora. En ambos casos las personas recibieron entrenamientos cognitivos.

A todos los pacientes se les hizo un seguimiento durante los seis meses posteriores para evaluar los cambios.

"Las diferencias entre ambos grupos no fueron significativas" y tampoco hubo efectos adversos, se lee en los hallazgos de la investigación. Pero aquellos que fueron tratados con el extracto de té verde, "obtuvieron puntajes significativamente más altos en su memoria visual, en el control de su comportamiento y en su adaptación", concluye el estudio.

El síndrome de Down es un defecto genético que se caracteriza porque en el par de cromosomas 21 existe un cromosoma adicional que da el aspecto de un trío. Por eso también es conocido como Trisomía 21.

Sus signos clínicos más importantes son el retraso mental, la flacidez corporal, los ojos achinados (epicanto), el aumento en el tamaño de la lengua, orejas mal conformadas y prominentes, puente de la nariz aplanado, un solo pliegue en las manos que, a su vez, son cortas y anchas, y solo tienen una falange en el dedo meñique. Con frecuencia presentan problemas cardíacos.

A pesar de los resultados alcanzados con estas pruebas y presentados este martes en la revista The Lancet, los investigadores concluyeron que necesitan hacer nuevas indagaciones para confirmar la eficacia de este tratamiento a largo plazo.

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