null: nullpx
Adultos Mayores

Más discapacitados de la tercera edad reciben cuidados en su casa

Reciben más ayuda aquellas personas con discapacidades leves, las mujeres y los que tienen un nivel de educación superior a bachillerato y ahorros mayores al promedio.
14 Jul 2016 – 1:14 PM EDT

“Los latinos tenemos una fuerte tradición de hogares donde conviven varias generaciones. La mayoría de las personas mayores desean permanecer en sus hogares, y envejecer con dignidad, independencia y propósito en sus comunidades y rodeados por sus seres queridos y sus amigos”.

La frase de Gerardo Cárdenas, director de comunicación de AARP en Illinois, explica por qué envejecer en casa es cada vez más común, no solamente entre los hispanos que viven en Estados Unidos. Sin importar las discapacidades, el número de personas de la tercera edad que están recibiendo cuidados de familiares, amigos y empleados en sus hogares, en vez de mudarse a un centro de asistencia para la vida u otro tipo de hogar de ancianos ha aumentado significativamente.

Esto muestra un estudio publicado el martes en la revista JAMA, de la escuela médica de la Universidad de Michigan, que reportó que 50% de los adultos mayores discapacitados tuvo algún tipo de asistencia en su hogar en 2012, especialmente para realizar tareas rutinarias del hogar como preparar la comida, vestirse, ir al baño o administrar sus medicamentos. Esto conforma un aumento de más del 20% desde que se comenzó la investigación en 1988 y podría significar que, desde entonces, se han sumado más de 3.1 millones de estadounidenses a esta tendencia.

El aumento, sin embargo, no está sucediendo de forma homogénea, según mostró el estudio que incluyó a casi 5,200 personas de 55 años o más, que viven en casa y tienen al menos una condición de discapacidad. Reciben más ayuda aquellas personas con discapacidades leves, las mujeres y los que tienen un nivel de educación superior a bachillerato y ahorros mayores al promedio.

Es significativo el aumento de aquellos que pagan por la ayuda, ya sea con sus ahorros, o con fondos de Medicaid o Medicare. “No sabemos exactamente por qué vemos estas tendencias en el cuidado. En los últimos años ha habido un aumento en las personas que están siendo cuidadas en casa en todos los extractos socioeconómicos, pero hemos visto un mayor aumento en los estratos más altos de la ayuda pagada y la ayuda de los cónyuges, con una disminución en la ayuda brindada por los amigos”, comentó a Univision Noticias Claire Ankuda, autora principal del estudio.

El peso sobre los que cuidan


" Los que se encargan de los cuidados de estos ancianos son esenciales para mantener a las personas en casa y fuera de los hogares de ancianos. A medida que vemos un mayor énfasis en las personas mayores de permanecer en sus hogares, y valorar su independencia, y como el tamaño de la población de adultos mayores crece, necesitamos pensar como sociedad acerca de las posibles maneras para ayudar a los cuidadores y mitigar la tensión esto puede causarles”, agregó Ankuda.

En el estudio los investigadores constataron que los cuidadores más frecuentes son los cónyuges y los hijos adultos, por lo que quieren estudiar en el futuro las consecuencias de tener que cuidar a la pareja discapacitada o anciana, como el desgaste y, en el caso de los cuidadores más jóvenes, la pérdida de oportunidades profesionales y educativas.

"Los cuidadores son esenciales para mantener la salud y el bienestar de los adultos mayores con discapacidad pero no reconocidos en nuestros sistemas de atención", ha dicho la coautora Deborah Levine. " A pesar de que el cuidado puede tener beneficios, también puede poner al cuidador en riesgo de depresión y desmejoramiento de su salud. Por lo tanto, el apoyo a los cuidadores es fundamental para mantener su salud y bienestar”, señaló.

En la actualidad el costo de los hogares de asistencia prolongada es muy elevado – y para el contribuyente, es el triple, en materia fiscal, que el costo de los programas gubernamentales que ayudan a las personas a quedarse en casa. Esa es una de las razones, según Cárdenas, por lo que “las familias deben evaluar cuidadosamente si una persona necesita cuidados que sólo una nursing home puede ofrecer, o si hay manera de ofrecer estos cuidados en casa”. AARP, conocida anteriormente como la Asociación Americana de las Personas Retiradas, lleva a cabo estudios a nivel nacional de forma continua, para ayudar a las personas a determinar si el hogar, o un centro de asistencia prolongada es la mejor opción de cuidados para una persona y, de ser el caso, cuáles son los costos.


Publicidad