La industria de la aviación utiliza el
modelo del queso suizo para
demostrar que
los accidentes surgen cuando se alinean fallas tecnológicas y humanas. Los expertos sugieren que la
fatiga del personal, agravada por
jornadas intensas,
pudo contribuir a la tragedia en el
aeropuerto LaGuardia. La investigación actual no busca culpables, sino entender por qué fallaron los eslabones de seguridad que debían proteger a la tripulación y a los vehículos de emergencia durante las operaciones nocturnas.