A partir de mañana,
miles de ciudadanos estadounidenses podrían perder su pasaporte si presentan
deudas significativas de manutención. El gobierno federal anunció que la primera fase se enfocará en
padres que deben 100,000 dólares o más, pero advirtió que el programa se ampliará pronto para incluir a quienes tengan una deuda superior a los 2,500 dólares.