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Prueba del Rolls-Royce Wraith 2015

Encuentra aquí los detalles de nuestra experiencia e impresiones sobre el lujoso Rolls-Royce Wraith 2015. 
31 Mar 2016 – 03:40 PM EDT
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Actualmente existe un inmenso número autos de lujo en el mercado, pero ninguno de ellos ha conseguido mantener la combinación de tradición, refinamiento y modernidad que ofrece Rolls-Royce. En esta oportunidad tuve la oportunidad de evaluar al modelo más ‘deportivo’ de la marca: El Rolls-Royce Wraith 2015.

Desde que me subí este gran cupé, percibí atmosfera típica de los productos Rolls-Royce. Desde la textura de sus materiales, sus elementos funcionales y  hasta su olor, el Wraith es indiscutiblemente el producto de la combinación de los elementos que hacen de un Rolls-Royce un Rolls-Royce.

Para este modelo mantuvieron las grandes pesadas puertas suicidas y esta vez con capacidad de ser cerradas presionando botones al alcance de los ocupantes de los asientos delanteros.

También conservaron al “ Espíritu de Éxtasis” sobre peldaño iluminado por luces de LEDs coronando la tradicional parrilla delantera con persianas verticales. Siendo un elemento popular entre ladrones, la marca mantuvo su habilidad para esconderse cuando uno activa los pestillos.

Por fuera su parrilla se ve más profunda y delgada que las que encontramos en los otros modelos de la marca. Aunque mantiene las tradicionales parrillas verticales, sus faros horizontales son delgados y obtienen tecnología de proyección como elementos principales y LEDs para los diurnos.

El gran capot de aluminio mantiene una franja cromada en el centro que guía a las miradas hacia el “Espíritu de Éxtasis”. Bajo este encontramos un motor V12 twin-turbo de 6.6 litros capaz de generar hasta 624 caballos de potencia y 590 lbs-pie de torque. Sus niveles de consumo de gasolina arrojan 13 mpg en la ciudad y 21 en la autopista.

La única transmisión disponible es la automática de 8 velocidades que realiza un trabajo impecable disimulando las transiciones entre marchas y transfiriendo la fuerza exclusivamente a las ruedas posteriores. Además, esta trabaja en sincronía con el sistema de navegación, anticipando la ruta (intersecciones, terrenos, etc.) y calculando la marcha adecuada de acuerdo al estilo de manejo del momento.

Sus grandes ruedas de 20 pulgadas muestran un diseño diferente a los que habíamos visto en otros modelos de la marca. Estos combinan colores y calzan neumáticos “run-flat” Continental  285/40R20.

Sus 5,380 libras de peso lo convierten en un auto muy pesado, sin embargo su gran motor consigue que este alcance las 60 millas por hora en solo 4.7 segundos.

La sensación de manejo sobre el Rolls-Royce Wraith es la que todo vehículo de lujo debería ofrecer: Silenciosa, suave, sofisticada y energizante. Para el conductor su gran capo da la ilusión de estar conduciendo un bote, sus asientos son capaces de alojar cómodamente a sus pasajeros por largos tramos y su suspensión se adapta automáticamente para ofrecer la respuesta necesaria a cada momento.

El precio base del Rolls-Royce Wraith empieza en $329,000 dólares en EEUU. Este puede aumentar significativamente cuando uno incluye los diversos paquetes ofrecidos por la marca.

Por otro lado, es muy común en este segmento encontrar demandas extravagantes, para lo cual la marca se encuentra preparada.  Los niveles de personalización son casi infinitos y la capacidad para poder cumplir con ellos depende del gusto y presupuestos de los compradores.

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