Dos expresidentes, Obama y Bush hijo, critican en público a Trump en un mismo día

En dos discursos por separado, los exmandatarios, uno demócrata y el otro republicano, lanzaron duros cuestionamientos sobre el estado actual de la política y las divisiones que está generando en Estados Unidos.
20 Oct 2017 – 8:19 PM EDT

Dos expresidentes, Barack Obama y George W. Bush, arremetieron este jueves en dos eventos separados contra el actual mandatario Donald Trump por formentar la intolerancia y la división de los estadounidenses.

Sus críticas son inusuales porque los mandatarios suelen retirarse y no cuestionar las decisiones y opiniones del presidente de turno.

"Si tienes que ganar una campaña dividiendo a la gente, no serás capaz de gobernarles ni de unirles luego", dijo Obama la tarde del jueves en Newark, Nueva Jersey. El expresidente apareció este jueves en dos eventos de campaña, la primera vez este año, para apoyar a candidatos que se juegan su futuro político en las elecciones municipales y estatales que se realizarán en noviembre.

En Nueva Jersey habló en favor de Phil Murphy, el demócrata que aspira a suceder al actual gobernador republicano Chris Christie.

En Richmond, Virginia, participó en un evento de campaña del demócrata Ralph Northam que aspira a suceder en el cargo a su compañero de partido, el gobernador Terry McAuliffe.

"Necesitamos que se tomen esto en serio. Nuestra democracia está en peligro", dijo Obama.

Aún más extraordinaria fue la intervención de Bush, porque es republicano como Trump y porque durante los ocho años de Obama había guardado silencio y había pasado la mayor parte de su tiempo en Texas, dedicado a la pintura y a otras actividades fuera de la política.

Sin nombrar ni una sola vez a Donald Trump, el expresidente George Bush fustigó en un discurso en Nueva York la política que ha seguido el actual mandatario estadounidense, denunciando el aumento de la división y la intolerancia en Estados Unidos.

"La intimidación y el prejuicio en nuestra vida pública marca el tono nacional, da permiso para la crueldad y la intolerancia y pone en peligro la educación moral de los niños", señaló Bush durante una conferencia organizada por el instituto que lleva su nombre.

El expresidente además reprochó la degradación del discurso político y lamentó que "los desacuerdos se conviertan fácilmente en animosidad" y deshumanicen al otro. Hizo una crítica al supremacismo blanco, al que catalogó como "una blasfemia contra el credo estadounidense".

"Nuestra identidad como nación, a diferencia de muchas otras, no está determinada por la geografía o la etnia, por la tierra o la sangre (...) Hemos visto nacionalismo deformado en nativismo, hemos olvidado el dinamismo que la inmigración siempre ha traído a Estados Unidos", señaló.

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