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Siete cosas que debes saber sobre la caza de ballenas en Noruega

La temporada de caza de ballenas minke en ese país se inicia en abril. A continuación alguna de la información menos conocida sobre esta práctica.
29 Mar 2017 – 1:59 PM EDT

Como todos los años y ante el asombro internacional, está previsto que este mes de abril se inicie la temporada de caza de ballenas minke en Noruega, una práctica antigua que aunque fue prohibida internacionalmente en 1986, fue reanudada por este país en 1993.

Aprovechando un vacío legal en la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas, Noruega se ha opuesto desde entonces a la moratoria de la captura de estos enormes cetáceos y además, establece su propia cuota para el número de ballenas a cazar.

Sus balleneros están autorizados a matar cierta cantidad de animales por razones comerciales. En el año 2000 la cuota era de 671 ballenas minke, pero esta ha subido a 999 en la actualidad, 199 más que el año pasado. Ellos alegan que es una práctica tradicional y herencia cultural de sus antepasados. Dicen además, que esta especie, la Balaenoptera acutorostrata, "es común y numerosa y por lo tanto, no está en riesgo".

Esto es lo que no posiblemente no sabías ni habías pensado sobre esta práctica y que se denuncia en el último informe "Congelados en el tiempo: de cómo la Noruega Moderna se encuentra con su pasado ballenero", un esfuerzo de investigación hecho por las organizaciones OceanCare, Pro WildLife y Animal Welfare Institute.

1. A menudo, las ballenas son perseguidas por los cazadores antes de ser arponeada. Lo hacen incluso por horas, cuanto sea necesario para agotarlas y que pongan menos resistencia a su captura.

2. Aunque la minke no es de las especies más grandes, las ballenas son de los animales más voluptuoso del planeta lo que significa que matarla no es una tarea nada fácil ni que se realice sin un enorme esfuerzo del cazador y un sufrimiento del animal que se resiste a morir, detallan los expertos de la Minke Whale Project en su página web. Los cazadores de ballenas utilizan arpones explosivos (que les disparan al estómago) y rifles de alto poder para capturar y acabar con estos animales.

3. Por su parte, según explica la International Fund for Animal Welfare (IFAW) en este sitio web, estos arponazos no son siempre fatales. Por ello, en algunos casos, los cazadores amarran a las ballenas heridas a la embarcación, pero con sus orificios nasales cubiertos para que allí se ahoguen. Las ballenas son capaces de aparentar o hacerse las muertas, pues disminuyen su frecuencia respiratoria y cardíaca, pero continúan vivas. Según la Comisión Ballenera Internacional (CBI) esto puede significar que sientan dolor extremo aún cuando parezca ya murieron.

5. Un documental estrenado este mes en Noruega reveló que el 90% de las ballenas de minke cazadas en Noruega son hembras con madurez reproductivo, lo que podría comprometer la habilidad de la especie para reproducirse y sobrevivir al largo plazo en el Atlántico Norte. Llamado “ Slaget om kvalen” o “Batalla de Agonía” y difundido en el canal público NRK, este mostró ballenas siendo arponeadas y acarreadas arriba de un barco. Al ser abiertas por el vientre, se halló que 9 de cada 10 son hembras y algunas tenían fetos en su interior.

6. En 2014 y 2015, 1,396 ballenas minke cayeron a los arpones en Noruega. En el mismo período, Japón mató a 663, Islandia 345.

7. Aunque la mayoría de las personas se sientan lejanas a la cacería de ballenas, lo cierto es que hay al menos unas 5 categorías de productos que contienen partes de ballenas. Aparte de la carne y las glándulas endocrinas y el hígado que se emplean para crear productos farmacéuticos, hormonas y vitamina A., también hay otros como el llamado aceite de ballena que tiene usos industriales, para iluminación y para cocinar y alimentarse y el espermaceti, material que se emplea en la producción de cosméticos, lápices labiales y también lápices grasos de pintura artística. En 2015, la empresa Myklebust Hvalprodukter anunció el lanzamiento de una serie de nuevos productos derivados del aceite de ballena, incluida la crema para la piel. Finalmente, el más valioso de los productos de la industria ballenera se llama el ámbar gris y es empleado como fijadores de aroma en los perfumes.

Todas las especies de ballenas están en grave peligro de extinción. Desde que se impuso la veda, ninguna de estas especies ha alcanzado siquiera el porcentaje de sus poblaciones originales. Por ejemplo, las ballenas azul, francas, ártica y rorcual están por debajo del 30% de sus poblaciones originales. Además de Noruega, Islandia y Japón continúan con temporadas de cacería activas.


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