Océanos

El fotógrafo mexicano que nada con ballenas

“El mar también es un lugar para aprender de antropología. Nos recuerda que los humanos somos un animal egoísta. En el mar, convivir con otros animales nos obliga a recordar que solo somos una parte de la ecuación y no el resultado. No somos más especiales que otros y no tenemos más derechos en este mundo que un delfín, un atún o una ballena. Esto es lo que el mar siempre me recuerda”.