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Retiran de tiendas estadounidenses las pastillas de cartílago de tiburón tras investigación de Univision Planeta

Una investigación de Univision Planeta destapa problemas sobre las pastillas de cartílago de tiburón.
1 Jun 2017 – 9:08 AM EDT


Por Nicolás Ibargüen, Lara Fernández y Lucas Isakowitz


Las pastillas de cartílago de tiburón, que se consumen como suplementos alimenticios, no proporcionan ningún beneficio para la salud.
Así lo ha demuestra una investigación de la unidad medioambiental de Univision, Univision Planeta, tras identificar nuevas evidencias que sugieren que estos productos pueden contener toxinas dañinas para los humanos.

Tras esta investigación periodística, los test de ADN han revelado que varias marcas de pastillas de cartílago de tiburón, disponibles en el mercado, contienen cartílago de una especie de tiburón amenazada, mientras que las de otras marcas ni siquiera contenían cartílago de tiburón, sino ADN de otras especies marinas como mantarrayas.

Después de que Univision Planeta compartió la evidencia de ADN con los fabricantes y distribuidores de estas pastillas, dos de las cadenas farmacéuticas más importantes en Estados Unidos retiraron estos productos de sus tiendas y de su página web.

El cartílago de tiburón no cura el cáncer

Las pastillas de cartílago de tiburón adquirieron su popularidad en los años noventa cuando el doctor William Lane publicó el libro: Los tiburones no enferman de cáncer, donde Lane sostenía que el cartílago de tiburón, en pastillas, podría ayudar a los pacientes de cáncer.

En 1993 la teoría de Lane alcanzó gran popularidad cuando el programa de televisión 60 minutes dedicó un segmento a explorar esta idea. Casualmente, las pastillas de cartílago de tiburón que Lane promovió como cura contra el cáncer eran fabricadas por Lane Labs, una compañía dirigida por su hijo.

La teoría de Lane no se sustentaba en ningún tipo de evidencia sólida que demostrase que el cartílago de tiburón ayudara con la cura contra el cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer investigó esta teoría, pero no encontró ninguna evidencia fiable de que el cartílago de tiburón curase la mortal enfermedad. Tras estos estudios, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) entró en acción contra los laboratorios Lane y en el año 2000 varios fabricantes de cartílago de tiburón fueron obligados a indemnizar a varios consumidores por declarar de manera falsa que estos suplementos podían ayudar a curar el cáncer. Es más, también se demostró que los tiburones sí padecen cáncer.

Hoy en día, las pastillas de cartílago de tiburón siguen a la venta en varias tiendas de Estados Unidos. Su nuevo mensaje es que el cartílago puede ayudar con el dolor de articulaciones y la artritis, entre otras enfermedades. Pero, al igual que con la declaración sobre el cáncer, los científicos dicen que no existe ningún tipo de evidencia médica que lo demuestre. Además, existen investigaciones recientes sobre estos productos que han descubierto que el cartílago de tiburón podría ser perjudicial para la salud del ser humano. Todo esto mientras las poblaciones de tiburones en el mundo se ha desplomado a niveles insostenibles.

Posible riesgo para la salud de estas pastillas

“El tiburón, los productos de tiburón, el cartílago de tiburón… no es medicina. No existen pruebas de que beneficien a la salud”, explicó Deborah Mash, profesora de Neurología y Farmacología en la Universidad de Miami. En 2014, Mash participó en un estudio en el que se examinaron productos de tiburón, incluyendo cartílago de tiburón, en busca de rastros de químicos tóxicos. Casi todos los ejemplares que Mash utilizó en su estudio dieron positivo para tanto metilmercurio como para BMAA, una neurotoxina con posibles vínculos a enfermedades degenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. “¿Por qué querría alguien complementar su dieta con un supuesto producto que puede, por muy pequeño que fuese el riesgo, exponer su cerebro a toxinas muy dañinas? No lo entiendo”, dijo Mash.

Un año después de que Mash publicase su estudio, otros científicos de la Universidad de Miami publicaron otro estudio sugiriendo que los suplementos de cartílago de tiburón no ayudaban en el tratamiento de la artritis y ni en los dolores de articulaciones. De hecho, al exponer células humanas al cartílago de tiburón, los científicos apreciaron que éste puede incluso ser dañino para aquellos pacientes que sufran de dolores en las articulaciones. Así lo explica Liza Merly, coautora de este estudio y profesora en la Universidad de Miami donde es especialista en Inmunología Marina y en la conservación de los tiburones.

“Creo que gran parte la comunidad científica pensó que el peor escenario con este tipo de pastillas era que no tuviesen ningún efecto y la gente estuviese gastando su dinero, pero lo peor sería que, de hecho, estén contraindicadas para los tratamientos para los que la gente las está consumiendo”. Merly destacó que a pesar de que exista evidencia en contra de los beneficios para la salud de estas pastillas, la responsabilidad no recae en la FDA: “No hay un cuerpo gubernamental que supervise la producción de estos productos. No hay una manera de saber lo que las compañías están poniendo en él”.

A pesar de que la demanda por estas pastillas no es excesiva, $3 millones en 2011 (según el Nutrition Business Journal), sigue representando un factor añadido en el problema de la conservación de tiburones. Merly explicó que la industria del cartílago añade valor a los cadáveres de tiburón y que, a pesar de que éste no es muy grande, sigue siendo un incentivo para los pescadores.

Entre el etiquetado erróneo y la poca información

Al inicio de esta investigación, Univision Planeta contactó con los fabricantes y distribuidores de pastillas de cartílago de tiburón, incluyendo grandes cadenas como GNC, Vitamin Shoppe, Walgreens y CVS. Las compañías rehusaron comentar o dar información acerca de cómo y dónde pescaban sus proveedores los tiburones utilizados en sus productos.

Univision Planeta envió entonces varias muestras de pastillas para unos test de ADN a Laragen Inc., un laboratorio científico privado. Los resultados mostraron que las pastillas de marca GNC ni siquiera contenían tiburón, sino ADN de mantarraya y otras especies marinas sin identificar. Las pastillas de marca Vitamin Shoppe tampoco contenían ADN de tiburón, sino de rayas.

Dos de las marcas vendidas por CVS (Cartilade y Vida Mia) contenían ADN del tiburón martillo, una especie amenazada y cuyo comercio internacional está altamente regulado debido a su protección en CITES. El problema radica, en este caso, en que hay varias regiones en las que la pesca del tiburón martillo está permitida, y, por lo tanto, sin saber dónde se están pescando estos tiburones, es imposible conocer si estas compañías están cumpliendo o no la ley.

Así mismo, Univision Planeta contactó nuevamente con los fabricantes y distribuidores de este producto, presentándoles los resultados de ADN. GNC y Vitamin Shoppe continuaron sin dar explicaciones. El dueño de Cartilade rechazó nuestra solicitud de entrevista, pero aseguró en un email que su producto era “tiburón azul, fabricado en los Estados Unidos”. Sin embargo, los resultados de ADN demostraron que las pastillas de Cartilade contenían ADN de tiburón martillo.

CVS y Walgreens, que durante nuestra investigación vendían estas pastillas en sus establecimientos –y que contenían ADN de una especie de tiburón amenazado y de una especie vulnerable, respectivamente– también se rehusaron a responder. Sin embargo, al poco tiempo de recibir nuestros resultados de ADN, ambas cadenas farmacéuticas retiraron este producto de sus tiendas y de su página web. Tanto CVS como Walgreens manifestaron escuetamente que la retirada de estos productos se debió a “una decisión de negocio".

“El consumo de tiburón y productos de cartílago de tiburón puede ser muy dañino para la salud humana”, concluye Mash. “Si logramos informar al público de este peligro, nuestras investigaciones tendrán sentido”.

Al día de hoy las pastillas de cartílago de tiburón continúan a la venta en tiendas de Estados Unidos.


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