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La temporada de cacería de delfines 2017 en Taiji cobró la vida de más de 500 de ellos

En esa ciudad japonesa se les captura con dos propósitos principales: vender los animales vivos a centros de recreación (que cobran a los turistas por verlos) o mutilarlos para vender su carne.
3 Mar 2017 – 8:57 PM EST

Se ha comprobado que son de los animales más inteligentes de la Tierra y que tienen habilidades fantásticas como comunicarse entre ellos -llamándose por su nombre- y ubicarse con la ayuda de sonidos que ellos mismos emiten.

Sin embargo, los delfines siguen siendo víctimas fatales en una comunidad de Japón con unos 3,500 habitantes, donde se les acorrala entre barcos y se les captura con dos propósitos principales: vender los animales vivos a centros de recreación (que cobran a los turistas por verlos) o mutilarlos para vender su carne.


A pesar de la indignación global, los números sugieren que durante la temporada este mes de marzo se capturaron más de 800 de ellos de seis especies distintas entre las que se cuentan delfines listados ( Stenella coeruleoalba), nariz de botella ( Tursiops), delfines manchados del Trópico ( Stenella attenuata), delfines grises ( Grampus griseus), delfines del Pacífico de lados blancos ( Lagenorhynchus obliquidens), ballenas piloto ( Globicephala macrorhynchus) -que en realidad son delfines- y orcas o ballenas asesinas ( Orcinus orca) -que también pertenecen a la familia Delphinidae-.


Nótese que las autoridades japonesas no ofrecen reporte de estas cifras oficiales y estos son datos divulgados por la organización ambientalista Proyecto Dolphin, de Ric O'Barry.

O’Barry es conocido por entrenar a los delfines de la serie Flipper en los años sesenta y convertirse luego a la causa animalista. Por sus denuncias y el documental The Cove (2009), que explica el fenómeno y la problemática, él estuvo retenido en el Aeropuerto Internacional Narita de Tokio cuando se le negó la entrada a Japón.


Según los datos que comparte la organización Proyecto Dolphin en su sitio web oficial, 569 de los más de 800 delfines atrapados este año fallecieron. La mayoría de las víctimas fueron delfines listados (293) y delfines grises (235). Más de 200 animales fueron capturados y se liberaron unos 377, muchos de ellos juveniles.

Desde el año 2000, más de 20,000 delfines y ballenas han sido capturados o muertos en la cacería de Taiji, revela la organización Whale and Dolphin Conservation en su sitio web.


Desde el 2015, la Asociación Japonesa de Zoológicos y Acuarios prohibió a sus miembros comprar o vender delfines capturados en las cacerías de Taiji. No obstante, aún existen centro recreativos en el mundo que los compran y por ello la práctica continúa siendo tentadora económicamente para los locales. Un solo delfín con cierto entrenamiento se puede venderse en más de $150,000.

Según Linconln O’ Barry, se debe seguir luchando para erradicar la práctica por completo, pues en este momento no solo continúa la matanza sino que se está matando a los animales adultos, obligando a los juveniles a defenderse por sí solos en alta mar. Algo que “debe servir como un llamado a la acción para todos”.

Entre otras cosas, se apunta la necesidad de redoblar la presión y vigilancia para la próxima temporada que se iniciará en septiembre y culminará de nuevo en marzo o abril del 2018.

Resistencia

"Somos una comunidad ballenera y no queremos perder eso. Aquí, todos los niños crecieron soñando con cazar ballena”, aseguró el presidente del ayuntamiento de Taiji Katsutoshi Mihara en un artículo publicado por T he New York Times en el 2008.

"Estamos cazando con el permiso del gobierno y la prefectura japoneses y así continuaremos protegiendo a nuestros pescadores y sus métodos. Preservaremos la historia de nuestros antepasados a la próxima generación. Nos sentimos orgullosos por ello y no vamos a cambiar nuestros planes tradicionales por complacer a las críticas de los extranjeros", dijo a The Washington Post en el 2010 el alcalde de la ciudad, Kazutaka Sangen.

Este año, sin embargo, se defendió diciendo: “No es mi responsabilidad o lugar hacer una llamada para detener la caza. Es el Gobierno japonés quien otorga los permisos y permite esta práctica", consigna Proyecto Dolphin.


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