El avión Solar Impulse 2 aterriza en España tras cruzar el Océano Atlántico

El avión partió del aeropuerto JFK de Nueva York el 20 de junio para completar esta etapa del recorrido.
23 Jun 2016 – 2:47 AM EDT

El piloto Bertrand Piccard logró aterrizar con éxito en el aeropuerto español de Sevillael avión Solar Impulse 2, tras atravesar el Océano Atlántico, en una de las etapas más difíciles en su viaje alrededor del mundo.

Entre aplausos y bajo la atenta mirada del príncipe Alberto de Mónaco, que pasó la noche en el centro de control en Mónaco, fue recibida la llegada del avión solar, que completó la travesía atlántica desde Nueva York en dos días y 23 horas.

"No puedo creerlo, es fantástico", exclamó el piloto suizo, que hizo el vuelo en solitario y destacó que era la primera travesía del Atlántico de un avión solar.

Solar Impulse 2 ha completado 14 etapas que le han llevado a pasar por Omán, India, Myanmar, China, Japón y Estados Unidos. Los creadores del avión consideraron que España era una de las mejores opciones para hacer parada en Europa.


El piloto suizo, de 58 años, se alterna con su compatriota André Borschberg, de 63, al mando de Solar Impulse 2, un monoplaza de cuatro hélices movidas por la energía suministrada por sus 17.000 células fotovoltaicas instaladas en sus alas.

Esta vuelta al mundo del avión propulsado exclusivamente con energía solar, pretende concienciar a la sociedad y a los gobiernos de que es posible utilizar tecnologías limpias para que permitan preservar el medio ambiente.

Piccard ha ido transmitiendo el viaje en directo a través de las redes sociales, incluso mantuvo una conversación a bordo con el empresario británico y emprendedor Richard Branson.

"Cruzando el #Atlántico, quiero animar a la sociedad a afrontar los retos de nuestra época con un espíritu #pionero", escribió durante su travesía, que tabién ha ido acompañando con espectaulares fotografías.


La aeronave monoplaza, continuará hasta Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos, donde inició su viaje en marzo de 2015.

Fabricada con fibra de carbono, tiene una envergadura mayor que la del Boeing 747, con un peso que equivale a un vehículo familiar vacío, y mantiene una velocidad de travesía de entre 45 y 55 kilómetros por hora, mientras que alcanza un máximo de 8.500 metros de altitud.

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