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Una ley para proteger a las trabajadoras del hogar, "las menos visibles y más vitales" para la economía estadounidense

La senadora Kamala Harris y la representante Pramila Jayapal respaldan una iniciativa de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar para asegurar beneficios a estas trabajadoras del hogar, uno de los sectores legalmente mas desamparados.
30 Nov 2018 – 12:19 PM EST

El cambio está en el aire. Millones de estadounidenses eligieron un Congreso lleno de voces nuevas y diversas y un número histórico de mujeres. Votaron por políticas que harán nuestro país más incluyente y democrático. Juntos, hemos logrado un cambio crítico, y ahora podemos poner nuestra atención en una cuestión fundamental para todos nosotros: nuestras familias y nuestros hogares.

Cada día, los estadounidenses recurren a una trabajadora del hogar para brindar cuidado dentro de sus casas. ¿Quiénes son las trabajadoras de hogar? Es la niñera a quien encargamos nuestros hijos cuando vamos al trabajo, la limpiadora de casas que trae orden a nuestro hogar, y la cuidadora en el hogar que permite a nuestros abuelos vivan la vejez con dignidad. Muy frecuentemente son invisibilizadas, pero son el tejido que mantiene unida nuestra sociedad, y hacen que millones de personas trabajadoras puedan participar en nuestra economía.

Mientras que las trabajadoras del hogar han sido siempre una parte fundamental de nuestra economía, su importancia va en aumento. Para el año 2026, los empleos de cuidado serán una de las profesiones de más rápido crecimiento en el país, y necesitaremos a más cuidadoras y niñeras que nunca. Pero si esos trabajos siguen como son hoy en día, serán llevados a cabo por algunas de las trabajadoras menos visibles y más vitales: las trabajadoras del hogar. Tenemos la oportunidad de crear un cambio que no sólo definirá nuestra economía, sino quiénes seremos como nación en el futuro.

Por generaciones, el trabajo del hogar, realizado tradicionalmente por las mujeres de color e inmigrantes, ha sido pasado por alto y devaluado, aún en los momentos cuando otros trabajadores alcanzaron victorias ganadas a duras penas. Cuando aprobaron las protecciones del Nuevo Trato en la década de 1930, los legisladores del sur exigieron que los campesinos y las trabajadoras del hogar fueran excluidos de las garantías que estaban otorgando a la mayoría de los trabajadores como un salario mínimo, pago de horas extra y el derecho a organizarse y formar un sindicato. Cuando se aprobó la carta de derechos civiles en 1964 – incluyendo el título VII que prohíbe el acoso laboral y discriminación basada en raza, color, religión, sexo u origen nacional–, se excluyeron los lugares de trabajo con menos de 15 empleados, lo cual implica el entorno laboral de casi todas las trabajadoras del hogar. Y cuando la Ley de Salud y Seguridad Ocupacional fue promulgada en 1970, para “asegurar condiciones de trabajo seguras y saludables para los hombres y mujeres trabajadores”, una vez más, las trabajadoras del hogar fueron excluidas.

Mantener a las trabajadoras del hogar en las sombras no es solo incorrecto, sino que limita nuestra economía. Aproximadamente 10,000 estadounidenses cumplen 65 años cada día. Al mismo tiempo, muchas de las mujeres que tradicionalmente proveen cuidados en el hogar están uniéndose a la fuerza laboral, dejando a sus familias para convertirse en cuidadoras profesionales. Actualmente, las trabajadoras del hogar todavía ganan solo 11 dólares la hora o menos y casi todas carecen de beneficios de salud o jubilación. Si no hacemos que los trabajos de cuidado sean buenos trabajos, el economista Paul Osterman estima que al llegar al 2040, vamos a tener una escasez nacional de 350,000 proveedores profesionales del cuidado. Esto quiere decir que unas 350,000 familias no podrán participar plenamente en la economía porque no encontrarán el apoyo que necesitan.

Para abordar estas deficiencias, ocho estados, así como la ciudad de Seattle, han aprobado leyes para proteger y fortalecer el trabajo del hogar. Y el impacto ha sido enorme. En California, donde viven más de 300,000 trabajadoras del hogar, mujeres como Emily Uy pudieron recibir horas extras pagadas por primera vez. Emily ha sido una cuidadora en el hogar durante casi una década, pero le pagaban solamente 100 dólares por día por 24 horas de trabajo. Como sobreviviente de cáncer de seno, Emily apenas podía ganar lo suficiente para sí misma y para su familia en las Filipinas. Las nuevas protecciones de horas extras hicieron la vida de Emily más estable y segura, y permitieron a su cliente a recibir una mayor calidad de atención y apoyo.

Mientras que estas leyes estatales hacen un impacto importante, ciertamente no son suficientes para elevar los estándares para todo el sector. Todavía hay muchos estados donde las trabajadoras del hogar tienen protecciones muy limitadas o inexistentes. Para trabajadoras del hogar como June Barrett, una trabajadora de cuidado en el hogar jamaiquina que vive en Florida, las leyes estatales existentes no hacen lo suficiente para protegerla contra el acoso sexual y la discriminación. En algunos casos, ha sido objeto de insultos raciales por parte de sus clientes y sus familiares. June fue incluso sexualmente acosada por un cliente a diario durante tres meses, y no pudo reportar o hacer algo por temor a perder su trabajo y su única fuente de ingresos.

Por eso en este nuevo Congreso vamos a presentar una Carta de Derechos para las trabajadoras del hogar de nivel nacional, porque ha llegado el momento para asegurar que las protecciones y beneficios den a todas las trabajadoras del hogar el respeto y la dignidad que merecen.

Esta Carta de Derechos cerrará vacíos legales que excluyen a las trabajadoras del hogar de ciertas leyes federales sobre el trabajo y los derechos civiles. La legislación también creará descansos para comer y reposar, y establecerá horarios justos, y fortalecerá las redes de apoyo para las trabajadoras del hogar que son sobrevivientes del acoso y las agresiones sexuales en el lugar del trabajo. Incluiría subvenciones para programas de capacitación de trabajadoras del hogar y también incluirá días de enfermedad pagados, cuidado de salud y ahorros para la jubilación asequibles, si la trabajadora es empleada de una empresa grande o de una casa individual. Fortalecerá las reglas para ayudar a prevenir las represalias de los empleadores contra las trabajadoras por haber reportado problemas o la violación de sus derechos. Y, finalmente, crearía un nuevo grupo de trabajo federal para hacer cumplir los derechos de las trabajadoras del hogar.

Esta Carta de Derechos pretende ser más que una extensión de las actuales protecciones laborales para las trabajadoras del hogar. La vemos como una declaración de nuestros valores colectivos como americanos, una declaración sobre cómo respetamos a todos los trabajadores, independientemente de si trabajan en una oficina o en una casa. Estamos creando un futuro donde podemos tomar las mejores decisiones para nuestras familias, permitiendo a las personas mayores vivir la vejez con dignidad en un solo lugar y a los padres a volver a trabajar cuando estén listos, con el apoyo de trabajadoras que son tratadas con dignidad. Aprobar esta Carta de Derechos demostrará que el trabajo del hogar no es solamente un trabajo, sino un trabajo que es esencial para nuestra economía y nuestra sociedad.

El cambio que está en el aire hoy es contagioso. Debemos ampliar las protecciones para quienes han sido silenciadas y olvidadas por décadas. Porque no es sólo lo que hacemos ante los ojos del público lo que importa, sino también lo que hacemos detrás de puertas cerradas. El cambio empieza en la casa.

Tenemos la oportunidad de cambiar la situación de millones. Hagámoslo realidad.

Kamala Harris, Senadora por el estado de California;
Pramila Jayapal, Representante a la Cámara de Estados Unidos por el 7 º distrito de Washington
Ai-jen Poo, directora ejecutiva de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (NDWA).

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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