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Una Casa Blanca bipolar requiere un ‘árbitro supremo’

“El nombramiento por el presidente electo Donald Trump de sus colaboradores más cercanos, Reince Preibus y Stephen Bannon, indica el estilo de tomar decisiones que puede prevalecer durante su mandato”.
Opinión
Analista y consultor internacional, exdirector de la oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio, Telemundo y Univision.
2016-11-23T11:28:19-05:00
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Reince Priebus en un evento en Hollywood, Florida, el pasado abril Crédito: Reuters

El nombramiento por el presidente electo Donald Trump de sus colaboradores más cercanos, Reince Preibus y Stephen Bannon, indica el estilo de tomar decisiones que puede prevalecer durante su mandato.

El señor Preibus presidió el Comité Nacional Republicano desde 2011 y es de Wisconsin, igual que el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan. Designado Jefe de Estado Mayor de la Casa Blanca, el Sr. Priebus ocupará uno de los puestos más poderosos del gobierno, porque supervisa personal, diseña estrategia, ejecuta la visión del presidente, controla el acceso y sirve de asesor.

El Sr. Bannon ha sido nombrado jefe de estrategia y consejero principal. Fue oficial de la marina y socio de Goldman Sachs, productor de documentales conservadores y presidente ejecutivo de Breibart News, un sitio nativista y pendenciero que apoyó al presidente electo a lo largo de la campaña. El Sr. Bannon se incorporó a la última etapa de la campaña como jefe ejecutivo; algunos colegas lo describieron como “el general de la campaña.” En la Casa Blanca, como jefe de estrategia y consejero principal, el puesto del Sr. Bannon es menos operativo, más conceptual. Como lo hizo durante la campaña, proporcionará una perspectiva externa, que incluye posiciones de derecha alternativas a las de la élite del Partido Republicano.

Nombrar a estos dos proveedores de perspectivas diferentes, uno cercano a la élite del Partido Republicano y el otro representativo de alternativas a la derecha del liderazgo del Partido, ciertamente es una estructura bipolar, la cual parece que funcionó sin tacha durante la campaña.

La única manera como esa estructura puede funcionar es si el presidente electo opera como ‘árbitro supremo’, conforme al viejo adagio divide et impera.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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