publicidad
El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu estrecha la mano del presidente de EEUU Donald Trump.
Leah Soibel
Opinión

Fundadora y directora de Fuente Latina.

Trump-Netanyahu: tiempo para recuperar viejos aliados

Trump-Netanyahu: tiempo para recuperar viejos aliados

“Sería bueno que el israelí sea capaz de trasladar al estadounidense que hay notables diferencias entre el muro proyectado en la frontera mexicana y los muros que ha levantado Israel”.

El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu estrecha la mano del pre...
El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu estrecha la mano del presidente de EEUU Donald Trump.

Con la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a la Casa Blanca, para departir con el presidente Donald Trump, queda inaugurada de manera oficial una nueva fase entre dos viejos aliados que nunca han roto sus lazos, pero que necesitaban recuperar la más que buena sintonía que siempre ha habido en las relaciones entre Estados Unidos e Israel. Para los Estados Unidos, Israel es un socio fundamental en una región como el Medio Oriente donde lleva realizando un tremendo despliegue diplomático en las últimas décadas. Y es más que eso, es la democracia que sirve de faro en esa región donde se ha desatado la destrucción y extremismo, y representa también el deber moral de salvaguardar los cimientos de una nación joven y emprendedora a la que le unen numerosos lazos (culturales, académicos, económicos, sociales…). Para Israel, Estados Unidos ha sido ese hermano mayor protector en quien apoyarse en tiempos difíciles. En resumen, ambos países han demostrado a lo largo de los años la bondad de esta alianza, que ha sido siempre necesaria en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de los valores democráticos.

publicidad

La anterior administración estadounidense, con el presidente Barack Obama al frente, socavó algunos de los principios de lealtad mutua en los que se fundamenta esta alianza, con la apuesta por reforzar al régimen iraní, aunque este no haya abandonado su patrocinio de fuerzas terroristas internacionales como Hezbollah, ni su retórica belicista contra Israel. Si bien es cierto que Obama dejó su mandato con la mayor ayuda económica de la historia para la defensa de Israel, fueron más que públicos los desencuentros del presidente anterior con el primer ministro Netanyahu. No sentó nada bien en Israel que Estados Unidos se abstuviera, casi en los minutos de descuento de la legislatura, en una votación del Consejo de Seguridad de la ONU que terminaría por condenar la política israelí en materia de asentamientos. Pese a todos estos tiras y aflojas, lo cierto es que la relación de estos dos aliados históricos ha demostrado ser más sólida que las posibles desavenencias que puedan mantener sus líderes. Al fin y al cabo, estos son efímeros, pero los lazos que unen a ambos países son duraderos, bien sólidos y perennes.

De vuelta al tiempo presente, Israel se presenta como un aliado necesario para EEUU en la guerra contra el terror. Además de su veteranía y gran destreza en este campo, Israel puede aportar grandes dosis de experiencia en la lucha contra el terror internacional, tal y como viene demostrado durante las últimas décadas. En ese sentido, destaca la actitud de Trump que ya ha demostrado gran interés por unirse a esta lucha global.

Está claro que los retos que se presentan, a corto, medio y largo plazo, no son sencillos. Que Trump reitera su compromiso de trasladar a Jerusalén, la capital de Israel, la embajada de Estados Unidos, es un hecho. Del mismo modo que es un hecho que no será tarea fácil ni un proyecto inmediato. También es un hecho tangible que Trump está decidido a ponerle las cosas más difíciles a Irán. Su administración ya ha advertido al régimen iraní, por activa y por pasiva, que no va a tolerar más ensayos balísticos sin que haya consecuencias, y por lo pronto se están recuperando algunas sanciones que dan un mensaje de fortaleza a la comunidad internacional.

Trump y Netanyahu se han descubierto recíprocamente como dos valiosos socios en los que apoyarse para emprender proyectos de calado global. Pero en clave latinoamericana, eso sí, sería bueno que el israelí sea capaz de trasladar al estadounidense que hay notables diferencias entre el muro proyectado en la frontera mexicana y los muros que ha levantado Israel.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad