Trump debe una disculpa por toda su campaña de insultos, prejuicio y división

“Los intentos de hacerlo parecer moderado, arrepentido o presidencial no importan, pues el problema de Trump no es de tono. Es su esencia”.
Opinión
Asesora ejecutiva de America's Voice
2016-08-22T11:54:25-04:00


El pasado jueves el nominado presidencial republicano, Donald Trump, declaró que "aunque no lo crean, lamenta" algunas de las cosas que ha dicho al calor de la campaña, y para sus voceros y seguidores eso constituye una "disculpa" y un "dramático" giro en el incendiario estilo del abanderado republicano.

No obstante, su robótica declaración no constituyó en modo alguno una disculpa y la interrogante es de qué específicamente se "arrepiente" Trump, porque la lista de ofensas es inmensa: decir que los mexicanos son violadores y criminales, al igual que todos los inmigrantes; decir que el juez federal Gonzalo Curiel, que preside el caso de presunto fraude en contra de la Trump University, no tiene independencia jurídica por ser "mexicano", aunque haya nacido en Indiana; insultar a las mujeres; burlarse de los discapacitados, insultar a los veteranos, como el senador republicano de Arizona, John McCain, de quien dijo que no lo consideraba un héroe porque fue capturado; despotricar contra los padres del militar caído en combate, Hamayun Khan, y contra toda la comunidad musulmana; decir que los defensores de la Segunda Enmienda de la Constitución, para poseer y portar armas, pueden hacer "algo" para evitar que Hillary Clinton, de ser electa, atente contra ese derecho o nombre jueces al Supremo; declarar que el presidente Barack Obama fundó el terrorista Estado Islámico (ISIS) y que Clinton es la cofundadora; tratar a la prensa cual dictadorzuelo tercermundista y señalar a periodistas en sus eventos cargados de violencia y racismo; impulsar teorías de la conspiración -no olvidemos que fue uno de los impulsores de la idea de que Obama no nació en Estados Unidos. La lista de insultos continúa, pero puede resumirse en exagerar, mentir, incitar a la violencia y explotar el prejuicio.

Su primer comercial de elección general pintó la misma imagen tenebrosa de los inmigrantes y los refugiados. Para Trump todos son criminales. Y miente al decir que los indocumentados se benefician del Seguro Social. No habla, sin embargo, de los millones que aportan al Fondo Fiduciario de la red aunque su situación migratoria impide que puedan disfrutar de los beneficios.

Y en eventos de campaña en Carolina del Norte y Michigan, Trump "apeló" a votantes afroamericanos, ante audiencias mayormente anglosajonas, diciéndoles que voten por él porque con los demócratas les ha ido tan mal que ¿qué tienen que perder? Fabulosa estrategia para atraer votantes.

A última hora, como quien dice en la segunda mitad del noveno en un juego de béisbol, integra un Consejo Nacional Hispano de Asesoramiento a Trump para afinar estrategias que le permitan atraer al voto latino que se ha dedicado a ofender durante el pasado año y meses. Curiosamente, entre las 23 personas de 12 estados que integran el grupo, hay gente de Texas, un bastión republicano donde parece que Trump teme que los latinos lo rechacen. Otros dos estados representados son Florida y Colorado, donde el voto latino es definitorio y no favorece al candidato republicano.

Llovieron titulares de que en esa reunión Trump habría suavizado sus propuestas en torno a los indocumentados, aunque su campaña insiste en que no dijo nada que no haya dicho antes y que hay cosas que "están por determinarse", como la "fuerza de deportación" que Trump había prometido para remover del país a 11 millones de indocumentados.

Pero Trump no se arrepiente de nada, como suelen hacer quienes siempre creen tener la razón.

Trump es lo que es y como es. Ya nos mostró el cobre de que está hecho. Es un individuo arrogante, prejuicioso, clasista, sexista, incapaz de tener empatía con nadie ni nada. Un individuo inescrupuloso, errático y peligroso que no está capacitado para la presidencia, pero que ahora está a un paso de conseguirla.

Los intentos de hacerlo parecer moderado, arrepentido o presidencial no importan, pues el problema de Trump no es de tono. Es su esencia.

Árbol que nace torcido jamás su tronco endereza.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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