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Los problemas del socialismo

“Hay una sola manera en que el gobierno puede obtener los vastos recursos que requiere el socialismo: aumentar los impuestos a la ciudadanía”.
Opinión
Director de La Iniciativa Libre
2019-02-15T09:47:14-05:00

Según el diccionario, "socialismo" es un sistema económico en el cual el gobierno controla o administra los medios de producción y la distribución de bienes. Contrasta dramáticamente con el sistema que ha sostenido la economía de Estados Unidos y que lo ha convertido en la economía más dinámica y próspera de los últimos 243 años. Pero cada vez que más y más políticos proponen políticas de índole socialista que amenazan con desatar desastrosas consecuencias para los estadounidenses.

Los defensores del socialismo actúan como si el sistema ofreciera una fórmula mágica para poner la riqueza masiva en manos de funcionarios gubernamentales inteligentes, permitiéndoles ofrecer nuevos y mejores servicios, resolver los problemas y, en general, hacer que el mundo sea más justo. Desafortunadamente, no es así como funcionan las cosas en la vida real. Muchos latinos huyeron de países que adoptaron el socialismo con promesas como esta, pero llegaron a ver que la realidad es muy diferente.

Hay una sola manera en que el gobierno puede obtener los vastos recursos que requiere el socialismo: aumentar los impuestos a la ciudadanía. En este momento, el gobierno federal cobra alrededor de 3.5 billones de dólares anuales en impuestos. Según un estudio, un sistema de atención médica universal (“Medicare para todos”) provisto por el gobierno costaría alrededor de 3 billones de dólares al año, lo que exigiría casi duplicar todos los impuestos federales para cumplir con esta promesa socialista. Cosas como el tren de alta velocidad en todo el país, o la vivienda garantizada y los empleos para todos, o la educación superior “gratuita” requerirían nuevos impuestos masivos.

Los defensores del socialismo prometen que los impuestos que financian estas promesas solo recaerán sobre los ricos. Pero para ofrecer garantías a cientos de millones de estadounidenses, decenas de millones de personas tendrían que pagar mucho más. Incluso la Ley de Asistencia Asequible, conocida como Obamacare, impuso costos nuevos e importantes a los consumidores, en forma de impuestos, mandatos y sanciones económicas. Y eso fue para un sistema que ni siquiera ofrecía atención “gratuita”. ¿Cuánto más tendrían que pagar los estadounidenses por un sistema como “Medicare para todos”?

Y no es solo el costo del socialismo lo que debería preocupar a los contribuyentes, sino el nivel de servicio gubernamental que recibiría. Si analizamos a países socialistas como Venezuela, está claro que cuando pones al gobierno a cargo de la riqueza de una nación, lo más probable es que se despilfarren los recursos y que las personas vivan más difícilmente. Incluso en Estados Unidos, Obamacare ha sido rechazado por millones de estadounidenses. Menos de 10 años después de que se convirtió en ley, muchas de las personas que impulsaron su promulgación ahora están tratando de reemplazarlo con un nuevo sistema. Lejos de satisfacer las necesidades de los consumidores, ha llevado a un debate sobre la mejor manera de reemplazarlo.

A principios de esta semana, el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, declaró el fin del plan de varios años para desarrollar un sistema ferroviario de alta velocidad para conectar Los Ángeles y San Francisco. Incluso para un estado rico como California, que aprobó 10,000 millones de dólares en dinero de los contribuyentes para iniciar el proyecto en 2008, el tren de alta velocidad es demasiado caro para ser práctico. Una auditoría publicada el año pasado llegó a la conclusión de que el proyecto se había topado con un exceso importante, incluidos los costos derivados de comenzar la construcción antes de que se adquirieran los terrenos.

Si un estado rico como California puede invertir años de tiempo y miles de millones de dólares de los contribuyentes en un sistema de alto perfil como este, antes de admitir finalmente que no es realmente asequible, ¿dónde puede funcionar?

Los mercados libres, que permiten a millones de personas impulsar la economía al actuar según sus preferencias individuales con su propio dinero ganado con esfuerzo, ofrecen una mejor ruta para satisfacer nuestras necesidades diarias. Estos innumerables intercambios voluntarios son mejores para captar lo que priorizan las personas y enviar señales más claras a los proveedores sobre qué productos y servicios desean y el precio que están dispuestos a pagar. Son estas acciones voluntarias las que deberían impulsar nuestra economía, no las decisiones de gasto y las prioridades de algunas personas en el gobierno que piensan que saben mejor cómo gastar nuestro dinero.

El mercado libre ha hecho de Estados Unidos el éxito que es hoy, y ha hecho mucho más para satisfacer nuestras necesidades diarias de lo que cualquier número de sabios burócratas gubernamentales podría hacer, sin importar la cantidad de dólares de nuestros impuestos. Sería un error terrible y costoso caer en las falsas promesas de los socialistas y el sistema roto que favorecen.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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