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La misteriosa influencia rusa en la NRA

“Un Congreso que no sufriera el lastre del sectarismo político habría convocado hace rato a audiencias sobre la movida rusa para manipular a la NRA”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2018-04-10T12:17:16-04:00
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Alexander Torchin durante una reunión en la región de Kaluga, en Rusia, en el año 2012. Crédito: Sasha Mordovets/Getty Images

Para el ciudadano de a pie cada vez se hace más difícil seguir los intrincados vericuetos de las investigaciones de la trama rusa. Pero ese ciudadano sencillo, que con sus opiniones y votos ayuda a definir causas políticas y elecciones, merece saber los pormenores incluso de los más embrollados aspectos de la investigación. Muchos de hecho expresan curiosidad por lo ocurrido y ansían algún desenlace, según sugieren las encuestas. Yo, sin ir más lejos, quisiera saber si la Asociación Nacional del Rifle tuvo algo que ver en esa trama, si los intrépidos agentes de Vladimir Putin la penetraron y si entre ellos forjaron una extraña alianza de conveniencia cuyas consecuencias deberíamos temer. Me explico.

Al igual que otros estadounidenses, he presenciado con asombro el extremismo con que líderes de la NRA están defendiendo el derecho a la tenencia de armas de fuego que confiere la Segunda Enmienda a la Constitución. Me he preguntado cómo es posible que donde muchos vemos la peligrosa compraventa de armas y municiones de guerra, el liderazgo de la NRA solo vea un inofensivo ejercicio de derecho. En esas elucubraciones andaba cuando el año pasado leí un reportaje de la agencia informativa McClatchy según el cual el FBI investiga si el régimen de Putin ilegalmente invirtió decenas de millones de dólares en la campaña para elegir a Donald Trump a través de la NRA. El influyente grupo armamentista gastó la friolera de 55 millones de dólares en los comicios de 2016. Treinta de esos millones fueron a parar a la campaña del candidato republicano, según datos aportados por la propia NRA. Algunas fuentes aseguran que su inversión electoral en realidad superó los 70 millones de dólares.

En eso estaba la cosa cuando la semana pasada el Departamento del Tesoro de Estados Unidos expandió la lista de oligarcas y entidades de Rusia a los que ha sancionado por realizar “actividades malignas” en contra de nuestros intereses. Uno de los nuevos sancionados es Alexander Torchin, miembro de Rusia Unida, el ultraderechista partido de Putin, colaborador estrecho del servicio de inteligencia de su país (el cual lo condecoró en 2016) y miembro vitalicio de la NRA, de cuyos dirigentes actuales es amigo íntimo. Se dice que investigadores federales han recibido pistas de colegas españoles de que Torchin es un consumado lavador de dinero al servicio de mafiosos rusos. Aquí en Estados Unidos, Torchin ha participado en cualquier cantidad de actividades de la NRA. También ha agasajado a sus líderes en Rusia, colmándoles de atenciones que incluyeron vodka y mujeres, según revela la revista Rolling Stone. Y además les vendió la idea, seguramente falsa, de que estaba creando un grupo pro armamentista similar a la NRA en su país. En realidad, Putin restringe en forma severa la venta de armas de fuego en Rusia y nada indica que vaya a dejar de hacerlo.

Exagentes de la CIA consultados opinan que los dirigentes de la NRA han sido víctimas de las tristemente célebres “medidas activas” del espionaje ruso para influir sobre ellos y usarlos como caballos de Troya con el propósito ulterior de malear la democracia estadounidense. El régimen de Putin, aseguran, cultiva y promueve a grupos extremistas de Estados Unidos, como la NRA, para fomentar la discordia y socavar la paz social. Torchin sería una pieza clave en esa elaborada intriga. Cultivaba una relación estrecha con dirigentes de la NRA, como David Keene, quien fuera su presidente entre 2011 y 2013, y Wayne Lapierre, su actual vicepresidente ejecutivo, haciéndoles creer que juntos formarían una “hermandad internacional de las armas”. Pero en realidad le hacían un trabajo sucio a Putin cuyo objetivo es corromper y debilitar a la democracia estadounidense.

Las evidencias de que la NRA pudiera haber sido el blanco de un esfuerzo de penetración rusa pudieran parecer perturbadoras, pero todavía son circunstanciales. Todo indica que el asesor especial, Robert Mueller, ha incluido el asunto en su cada vez más amplia investigación. Pero las autoridades nos deben transparencia a los ciudadanos. Algunos legisladores, como el senador demócrata Ron Wyden, de Oregon, llevan meses exigiéndole en vano al gobierno del Presidente Trump que les entregue documentos sobre las actividades de Torchin en Estados Unidos, Rusia y otros países. El Departamento del Tesoro, en particular, tiene las pruebas incriminatorias, como lo demuestra su reciente decisión de incluir a Torchin en su lista de sancionados.

Un Congreso que no sufriera el lastre del sectarismo político habría convocado hace rato a audiencias sobre la movida rusa para manipular a la NRA. El fanatismo que caracteriza a los líderes de ese grupo armamentista tiene abundantes causas internas. Pero si encima lo alienta con acciones ilegales un régimen hostil como el de Putin, los estadounidenses tenemos derecho a saberlo con certeza y con puntualidad.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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